Los Warrios ganaron de local por 132 a 113. Curry, James y Durant, las figuras como siempre. Ahora, se mudan a la casa de los Cavaliers para el tercer y cuarto partido.

Golden State Warriors volvió a marcar la diferencia sobre Cleveland Cavaliers a través de Kevin Durant, en otro duelo de gigantes que tuvo a Stephen Curry por el lado de los locales y a LeBron James por el de la visita, que nuevamente se fue derrotada, como en el primer juego de esta final de la NBA, en esta ocasión por 132 a 113, una distancia de 19 puntos que había sido de 22 en el cruce anterior (113 a 91).

Este “duelo de gigantes” apuntó especialmente a los tres basquetbolistas mencionados, siendo Durant el que marca la diferencia respecto de la final del año pasado que se llevó Cleveland (la de 2015 fue para Golden State) al desestabilizar con su presencia el ‘mano a mano’ entre Curry y James.

Curry extendió su repertorio a 32 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias, mientras que James tuvo un registro de 29, 11 y 14, respectivamente, escoltado por su compañero Kevin Love, segundo goleador de los Cavaliers con 27 tantos.

El tercer partido de la serie, que ahora se mudará a Cleveland, tendrá lugar el próximo miércoles a las 21.30 y contará con la televisación de ESPN. Golden State viene de barrer las tres anteriores (cuartos, semifinales y finales) de la Conferencia Oeste, siendo su última ‘víctima’ los San Antonio Spurs de Emanuel Ginóbili. Y esta noche Durant fue el goleador del partido con 33 puntos (y 13 rebotes) como lo había sido el pasado jueves, cuando anotó 38, pero Curry y James desarrollaron sendas tareas superlativas al registrar ambos triples dobles.