Afectan el ingreso, la circulación y la permanencia de pacientes y familiares. Es el resultado de un consenso con los trabajadores, gremios, jefes de servicio y personal de vigilancia. En ese ámbito se fijaron nuevas pautas a los fines de garantizar el normal funcionamiento del efector.

El Ministerio de Salud, a través de la secretaría del Tercer Nivel de Atención, informó que en el hospital José María Cullen, y tras una reunión conjunta con sus autoridades, jefes de servicio, trabajadores, personal policial y representes de todos los gremios, se definieron y acordaron nuevas normativas de visita, circulación y permanencia.

Estas determinaciones tienen por objetivo profundizar las medidas de prevención de conflictos y problemáticas que pudieran afectar el normal funcionamiento del hospital, así como el bienestar y la labor de los trabajadores orientada a cuidar y asegurar la salud y la recuperación de las personas que allí se atienden y/o permanecen internadas.

Las autoridades hospitalarias enfatizaron que está garantizado el habitual funcionamiento de la Guardia.

Sobre el particular, se expresó esta mañana el director del hospital, Juan Pablo Poletti. Según comentó, en declaraciones a LT10, hace unos 10 días se produjo un suceso durante el horario de visitas en un pasillo. “Se dio el encuentro de dos grupos de familiares, de dos pacientes diferentes, uno estaba siendo operado por herida de arma de fuego y otro estaba internado en neurocirugía. Aparentemente, éste último había sido dañado por el que estaba en quirófano o por algún familiar”, narró el profesional y agregó que, por tal motivo, hubo corridas y gritos dentro del edificio. “Se vivieron momentos de zozobra. Hubo que llamar al Grupo de Operaciones Especiales (GOE) del Destacamento y se aprehendieron cuatro personas que fueron a la (seccional) cuarta”, observó.

Además, una de las familias comprometidas en el propio episodio “denunció que había visto armas en el cacheo que hizo el GOE, pero no se constató”.

Frente al anuncio de un nuevo protocolo de seguridad, Poletti destacó que “se han hecho muchísimas cosas por la seguridad y parte se ha mejorado y mucho. Pero no quita que sigamos vulnerables a algún hecho de violencia”.

Juan Pablo Poletti (LT10)

A partir de ahora, concretamente, se modificará “la cantidad de gente que circula en horarios críticos, que es el horario de visita. Tenemos una capacidad operativa, con las áreas críticas, de 340 camas. Antes podían asistir hasta seis, siete familiares por paciente, estamos hablando casi de 1500 personas circulando durante una hora y media por el hospital”, subrayó el director. Por lo expuesto se restringió la visita a dos familiares por paciente.

En lo práctico, los familiares y pacientes deberán ingresar por la puerta principal, donde se han dispuesto organizadores de filas, además de la presencia de dos personas encargadas de la seguridad que interrogarán sobre los motivos por los cuales desean ingresar al hospital.

Finalmente, Poletti se refirió a la posible instalación de un detector de metales. “Es algo que está manejando el Ministerio de Seguridad. Trabajamos con un montón de enfermos traumatológicos con placas de titanio. Tenemos que ver, si suena la alarma, quién va a cachear a esa persona. Que suene el detector de metales no quiere decir que sea un arma”, fundamentó.

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