Si su hijo llora por capricho, patalea, no se queda quieto en el jardín de infantes, roba los juguetes de sus compañeros y le muerde la oreja al perro en un arrebato de ira, puede ser un delincuente en potencia.

Esta polémica conclusión, a la cual llegó un estudio del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica francés (Inserm), inspiró nada menos que un anteproyecto de ley en Francia sobre prevención de la delincuencia, que presentará este mes el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy.

Este último, quien construyó su base política presentándose como la alternativa de la ley y el orden, anunció que el proyecto prevé el seguimiento de los “niños terribles” entre los tres y los seis años que son “más propensos a convertirse en delincuentes”.

“¿Recién cuando un adolescente de 15 años reincida en la delincuencia deberemos preocuparnos por su caso?”, se defendió Sarkozy, cuyas polémicas declaraciones contribuyeron en noviembre último a alimentar violentos disturbios en los suburbios de París.

“Sobre la prevención de la delincuencia” se titula el informe que redactó el diputado Alain Benisti, del oficialista UMP, en el cual se basó el proyecto. El trabajo pretende que se establezca un “diagnóstico precoz” de la delincuencia, que se inscriban los antecedentes educacionales en una ficha y que los niños tengan un “carnet de comportamiento” que los seguirá hasta que se encaminen por la buena senda.

Además, el proyecto de ley recomienda que las escuelas se abran a los psiquiatras infantiles, que serán los responsables de diagnosticar el comportamiento de los chicos y adolescentes.

El bilingüismo se cuenta entre las causas que, según el informe Benisti, harían que un niño presente conductas “anormales”. En ese caso, el alumno “deberá asimilar el francés antes que cualquier otro idioma”.

Añade que matar el tiempo en la calle sin participar en ninguna actividad deportiva o cultural también puede influir en un eventual comportamiento delictivo, al igual que vivir la desgracia de que sus padres no tengan empleo, en especial si son inmigrantes.

Por supuesto que en este mundo orwelliano imaginado por los seguidores de Sarkozy el secreto profesional no existirá, razón por la cual ningún psiquiatra podrá invocarlo para no entregar a la “policía de la conducta” a las jóvenes criaturas que les hayan confesado alguna travesura.

De esta manera, los diferentes servicios sociales del Estado podrán vigilar constantemente a los niños con problemas de conducta en un país donde la violencia en las escuelas es una realidad indiscutible: durante el año lectivo 2004-2005 se registraron 80.000 actos, de los cuales unos 20.000 fueron violencias físicas sin armas. Por esa razón, ayer comenzó en cinco colegios un programa piloto que consiste en designar a un policía para intervenir en caso de conflicto.

CONTRA “LADRONES DE CUBOS”

Sin embargo, los expertos denuncian que en vez de recibir ayuda los niños serán juzgados como un futuro enemigo público.

El estudio del Inserm, titulado “Alteraciones mentales, diagnóstico precoz y prevención en niños y adolescentes”, viene provocando desde septiembre una ola de indignación en el sector educativo y de la psiquiatría infantil de Francia, ya que considera entre sus recomendaciones la medicación de los niños hiperactivos.

El trabajo sostiene: “Contrariamente a lo que se piensa, los problemas en la conducta no se manifiestan únicamente en la adolescencia, sino también en la niñez”. Los ataques de cólera y los actos de desobediencia son conductas patológicas, signos que pueden alertar sobre una futura delincuencia, según afirman los autores.

Los niños de entre dos y tres años que presenten “frialdad afectiva, tendencia a la manipulación, cinismo, falta de docilidad y un índice de moralidad baja” representan el grupo de infantes con los que se debe trabajar de cerca para que en el futuro no caigan en la delincuencia. El estudio subraya también que estos comportamientos se convierten en “anormales” si perduran más allá de los cuatro años.

La indignación que generó entre los profesionales del sector impulsó una ofensiva en contra que ya recogió 58.141 firmas por Internet desde el 29 de enero de 2006, fecha en que fue abierto el sitio ( www.pasde0deconduite.ras.eu.org ).

En la petición, representantes de diferentes organizaciones profesionales, jueces y padres se alarman por el estudio del Inserm y el proyecto de ley: “El más mínimo gesto -señalan-, las primeras travesuras del niño, pueden ser interpretadas como la expresión de una personalidad patológica que convendría neutralizar rápidamente con una serie de medidas que asocien reeducación y psicoterapia”.

“¿Quién puede predecir si un niño de tres años será un delincuente los 12?”, se preguntan. Y observan: “¿Habrá que descubrir en las guarderías a los ladrones de cubos… o a los charlatanes mitómanos?”.