La modelo se fue de Buenos Aires en busca de tranquilidad. Dónde está, qué hace, quién la acompaña y de qué habla con el ex gobernador bonaerense, de quien se separó tras una infidelidad.

A comienzos de mayo una noticia sorprendió a todos: Gisela Berger (28), la novia de Daniel Scioli (60) descubrió una infidelidad del ex gobernador bonaerense, publicó en Twitter mensajes hot de él con la mediática Sofía Clérici y comunicó su separación. Pero la polémica creció aún más dos días después cuando en Jorge a las 21, el programa que Jorge Rial (55) conduce en A24, Scioli contó que Berger estaba embarazada y ella contraatacó: “Daniel me pidió que me haga un aborto”.

Poco más de un mes transcurrió desde aquel momento. Berger habló poco, sólo por WhatsApp o vía telefónica en algún programa de TV, pero no visitó ningún estudio y se recluyó en su casa, junto a su mamá. Una decisión diferente a la que tomaron Scioli y la mediática Clérici, que recorrió diversos ciclos y canales.

Lo último que se supo de la modelo es que un vecino se suicidó y cayó en el patio de su casa. Y ese fue un quiebre para ella: sin poder conseguir estar tranquila en Buenos Aires, decidió irse de la ciudad y olvidarse un poco de todos sus problemas. Hoy está en Alicia, un pueblo cordobés, ubicado a poco de 187 kilómetros de la capital de la provincia y con menos de cuatro mil habitantes. Allí nació y están todos sus seres queridos.

“Vine para estar acompañada de mi familia y tener un poco de contención. Transcurrir un embarazo sola no es fácil cuando las cosas no están bien. Pero son momentos y hay que pasarlos”, explicó Berger, quien acaba de ingresar al quinto mes de gestación, en diálogo con Clarín.

Según sus propias palabras, Alicia es “un lugar chico” en el que se conocen “todos”. “Acá tengo a mis amigos de la infancia, que valen oro”, remarcó. Y detalló, sobre Scioli: “Él me habla, pidiéndome perdón, pero fueron muchas cosas, como digo siempre. Son temas muy delicados que tienen que ver con la vida”.

-¿Cómo son tus días en Córdoba, Gisela?

-Estoy compartiendo con mi familia. Son días tranquilos. Me levanto, desayuno. Trato de comer sano, por mí y por el bebé. Hago las cuatro comidas lo mejor posible. Por la tarde trato de merendar poco, de tomar mucho líquido, frutas entre las comidas y una cena liviana. Estoy muy pendiente del cuidado del cuerpo y del crecimiento de la panza en general.

-¿Ves mucho a tus familiares?

-Visito a mi abuela todas las mañanas. La ayudo con sus cosas. Después almuerzo, trato de hacer un poco de ejercicio todos los días, aunque mucho menos de lo que estoy acostumbrado. En la tarde, algunos días aprovecho para ver a las personas que quieren verme y saber cómo estoy, sean amigos, tíos, primos y mi hermana, ya que algunos viven acá y otros por la zona.

-¿Hace mucho que no te ibas para allá?

-Antes venía un día y me volvía. Nunca me alcanzaba el tiempo. Esta vez lo estoy aprovechando para llenarme de buena energía, que es lo que necesito para salir adelante, ya que no es fácil todo lo que estoy pasando.

-¿Hablan con Scioli del bebé? ¿Ya sabés si va a llevar su apellido?

-Yo sabía que iba a seguir adelante con el embarazo, con o sin Daniel. Y todo va a seguir igual, con o sin su apellido.

-¿Él no te confirmó eso?

-No hablamos de eso. Se preocupó más en este tiempo de pedir perdón. Es de lo que actualmente se habla.

-¿Qué es lo que más te importa hoy a vos?

-El bebé. En la noche aprovecho para leer un poco de todo y también para sacarme dudas respecto al embarazo. Básicamente en todo momento estoy enfocado en cuidar física y emocionalmente, que no es nada fácil después de todo lo que estoy pasando. La familia que tengo es un respaldo muy importante para mi vida.

FuenteClarín
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