Si bien no se alcanzó “el período crítico”, se incrementaron las consultas habida cuenta de los cambios de temperaturas y de la época invernal. “Estamos trabajando a cama caliente”, aseguró su director, Juan Pablo Poletti.

Juan Pablo Poletti (LT10)

La llegada de invierno y los intempestivos cambios de temperatura motivan múltiples consultas por estados gripales y cuadros respiratorios. En el caso del hospital José María Cullen “lo que ha aumentado y bastante el número de consultas por cuadros respiratorios en la guardia central”, precisó el director del efecto, Juan Pablo Poletti, al ser consultado por LT10.

“Desde el punto de vista del tercer nivel, estamos trabajando a cama caliente, lo que llamamos camas críticas que son las que necesitan respirador o terapia intensiva, unidad coronaria. En ese contexto son 30, 34 camas las que tenemos respiradas y que se trabaja en un 90, 95 % de ocupación todo el año”, expuso el profesional esta mañana y observó que el Cullen opera como centro de derivación del centro norte de la provincia.

Teniendo en cuenta la época del año, “todavía no entramos en el período crítico, pero en lo que va de junio las derivaciones al medio privado han sido excepcionales y hemos podido manejarnos con las camas, más allá de que es arduo el trabajo”, señaló el director. Asimismo, estimó que “el pico llegará en julio”.

En virtud del pasaje del frío a un clima primaveral, Poletti indicó que “lo más peligroso es el cambio de temperatura. En invierno hay que ser prudentes porque muchas veces calefaccionamos la casa como para estar de mangas cortas y a los 10 minutos salimos a una temperatura de cinco grados. Esos cambios de temperatura tampoco son buenos”, advirtió. Y enfatizó la necesidad de reforzar los recaudos con los niños y los mayores de 65 de años.