Organizaciones sociales y de la economía popular protestan frente al ministerio que conduce Triaca y cortan los principales accesos a la ciudad, en el marco de la mesa de negociación para definir el salario mínimo vital y móvil. Piden un 75 por ciento de aumento para alcanzar los 14.000 pesos de la canasta básica.


Organizaciones sociales y trabajadores cooperativistas y de la economía social se movilizan desde temprano hasta el Ministerio de Trabajo, en el bajo porteño, en el marco de una nueva reunión del Consejo del Salario, donde entre funcionarios, empresarios y sindicatos establecen el valor del salario mínimo vital y móvil. Algunas instalaron también ollas populares en los principales accesos a la ciudad de Buenos Aires, como el Puente Pueyrredón y La Noria, la Panamericana y 197, el Acceso oeste y la Autopista Buenos Aires – La Plata.

Las organizaciones piden que el mínimo sea igual a la canasta básica fijada sobre los 14.000 pesos, lo que representaría casi un 75 por ciento de aumento con respecto al actual de 8.060 pesos.

La puerta del ministerio que conduce Jorge Triaca, en el Leandro N Alem al 600, amaneció bloqueada por cientos de manifestantes que acamparon desde ayer a la noche y se quedarán hasta las 16, cuando está pautada la reunión para negociar el salario. “Todos los programas de empleo equivalen a la mitad del salario mínimo. En la actualidad nuestros ingresos están en 4.030 pesos, lo que significa que estamos por debajo de la canasta de indigencia”, se quejó Marianela Navarro, representante del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), que reclama “un lugar en el Consejo del Salario a los sectores precarizados”.

Según trascendió, el nuevo salario mínimo vital y móvil se ubicaría alrededor de los 9.600 pesos, siguiendo el aumento del 20 por ciento de los empleados estatales. Según las últimas mediciones del Indec, una familia tipo de cuatro integrantes requiere 14.665,88 pesos para no ser pobre y 5986,07 para poder sólo alimentarse y no caer bajo la indigencia. Para el ente porteño, en cambio, las cifras son mayores: el ingreso mínimo de una familia para no ser pobre debe ser de 15.259,01 pesos y de 6110,61 para no ser indigente.

“Nos encontramos las y los trabajadores precarizados que percibimos un ingreso de 4.030 pesos mensuales a través de los programas de empleo, la mitad del salario mínimo actual. Es decir ni siquiera alcanzamos la canasta básica alimentaria que establece el nivel de indigencia”, dijeron desde el FOL sobre los planes de empleo que asignan los ministerio de Trabajo y Desarrollo Social, a través de cooperativas de trabajo, para realizar tareas de mantenimiento, desmalezamiento y otros trabajos.

Además del acampe, otras organizaciones se movilizaron desde Retiro y el Obelisco hasta el Ministerio de Trabajo. El Frente Popular Darío Santillán se concentró a las 11 en la estación Retiro para luego marchar hasta el Ministerio de Trabajo bajo la consigna “Un salario digno es un derecho”. “Los y las trabajadoras precarizadas que no estamos contenidas por las estructuras sindicales necesitamos respuesta a los tarifazos, al aumento de la canasta básica, a la precariedad del trabajo y a la ausencia de derechos básicos como la tierra, la vivienda y la salud”, sostuvieron desde el Frente.

Desde la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie también se movilizaron hacia el Ministerio de Trabajo pero desde el Obelisco. Estas organizaciones montaron ollas en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Exigen un salario mínimo igual a la Canasta Básica y piden que los trabajadores de la economía social o popular tengan un lugar en la mesa de negociación del Consejo del Salario. “La pobreza sigue avanzando en las barriadas más humildes de todo el país y los trabajadores de la economía popular sufren el deterioro de su calidad de vida ante la caída del trabajo, de las changas, el aumento de la canasta básica de alimentos y el tarifazo, por eso volvemos a las calles a exigir que el salario mínimo no esté debajo de la línea de pobreza, ni el salario social bajo la línea de indigencia”, dijeron.

Durante la protesta, Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie, denunció que quieren dejarlos afuera de la discusión. “Eso implica darle la espalda a quienes menos tienen y es por eso que una vez más sacaremos los comedores a la calle con ollas populares”, expresó, y alertó que si el gobierno “sigue ajustando” sin garantizarle a la gente la cobertura de sus necesidades básicas, “seguirán aumentando las ya alarmantes cifras de pobreza y de indigencia”.

En tanto, desde la CTEP citaron la Ley de Emergencia Social el año pasado, que les permitió obtener el Salario Social Complementario que se ajusta al mínimo, vital y móvil y resaltaron que tienen “el derecho y la obligación de representar los intereses colectivos del sector” en el consejo, a pesar de que no tuvieron respuesta al pedido formal presentado ante el organismo.