El juez federal Aldo Alurralde procesó a 12 personas a las que llegó a partir de la detención de un joven con cocaína en Reconquista.

El pasado domingo 2 de abril efectivos antinarcóticos de la Policía Federal detuvieron frente al hospital de Reconquista a un muchacho que había descendido del interno 1145 de la empresa de colectivos El Norte Bis procedente de Santa Fe. Al ver a los uniformados, el joven arrojó una pequeña valija e intentó correr, pero fue detenido a los pocos metros. Cuando los pesquisas revisaron la maleta encontraron que la misma tenía un doble fondo en el que el muchacho llevaba ocultos 678,9 gramos de cocaína.

A partir de esa detención el juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, ordenó una serie de allanamiento en esa misma localidad y en La Gallareta y Avellaneda, todas en el norte provincial. En total hubo doce detenidos a quienes la semana que termina el magistrado procesó por infracción a la ley de drogas. Diez de ellos por el delito de organización y financiamiento del transporte, comercio y distribución de estupefacientes, delitos que prevén una pena agravada de entre 8 a 20 años de prisión. En tanto, el proveedor de la droga, afincado en Santo Tomé, se encuentra actualmente prófugo.

La pesquisa en manos de la fiscal Federal de Reconquista Viviana Bruno Campagna había comenzado un año antes, a partir de maniobras que se repetían en dos expedientes bajo investigación. El nombre que se reiteraba en las pesquisas era el de Claudio “Primo” Cabrera, un vecino de la localidad de La Gallareta, en el departamento Vera y a unos 415 kilómetros al norte de Rosario. Teniendo como una herramienta determinante las escuchas telefónicas, la investigación se fue nutriendo de contactos y movimientos de una organización que compraba la droga en Santo Tomé y la distribuida por el norte de la provincia. La droga era llevada los 300 kilómetros que separan la terminal de ómnibus de Santa Fe de la ciudad de Reconquista en el doble fondo de una valija.

La banda

Para la investigación, “Primo” Cabrera “habría financiado y dispuesto la compra de estupefacientes en la ciudad de Santo Tomé” para alimentar a la organización narco criminal que él regenteaba en el norte santafesino. El hombre ya había sido imputado por los fiscales Jorge Nessier y Cristina Ferraro por el delito de tentativa de homicidio luego de haberse enfrentado a balazos el 3 de febrero pasado con efectivos del Comando Radioeléctrico en inmediaciones de un búnker ubicado en el barrio San Pantaleón, en la capital de la provincia. En ese enfrentamiento resultó muerto Carlos Sosa, de 48 años, un vecino oriundo de La Gallareta.

La vivienda del apuntado como proveedor de la gavilla, Rodrigo Rozeck, fue allanada en Santo Tomé. Allí se encontraron 789 gramos de cocaína y 11 gramos de marihuana además de una camioneta Toyota Hilux. Con el transcurrir de la pesquisa se determinó que ese vehículo había pertenecido a Vicente Jesús Seri, asesinado con un balazo en el pecho en una emboscada la noche del 13 de febrero pasado en una vivienda de Vélez Sarsfield al 280 de Santo Tomé.

Los procesados

Por el delito de organización y financiamiento del transporte, comercio y distribución de estupefacientes (que tiene una pena en expectativa de 8 a 20 años de prisión) también fueron procesados en el rol de “partícipes necesarios” Roberto Damiano Galarza, Mercedes Itatí Núñez, Elena Noemí “Flaca” Vicentín, Martín “Flaco” Rossetti y Jonatan “Raili” Montenegro, todos afincados en la ciudad de Reconquista; Oreste Oscar “Gareca” Bernardis y Emiliano Francisco “Torta” Segovia, de la localidad de Avellaneda; y Franco Maximiliano Polo y Marcelo Adrián “Toto” Ferreira, con domicilio en La Gallareta. A todos ellos el juez les dictó la prisión preventiva sin plazos.

Por su parte, Michel Alexis Galarza, el joven de 20 años que fue detenido con la valija de doble fondo al bajar del micro frente al hospital de Reconquista dando inicio a la pesquisa, fue procesado como autor del delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de dos o más personas organizadas para ese fin. Y Juan José “Pini” Segovia será el único que seguirá el trámite en libertad al ser procesado como “partícipe secundario” del delito de organización y financiamiento del transporte, comercio y distribución de estupefacientes.

La estructura

“Se advierte con llamativa frecuencia que uno de los miembros del grupo previamente coordinado con quienes efectúan la conducción de la organización es quien se arriesga a transportar y/o acopiar el estupefaciente. Luego y en forma inmediata, el mismo está siendo esperado por otros miembros de la banda que rápidamente se hacen cargo, tomando para sí una parte de ese material y prácticamente de inmediato lo redistribuyen hacia otros revendedores y/o vendedores barriales de modo tal que logran disminuir a la mínima expresión la permanencia en custodia directa con el estupefaciente. Sin perder de vista que desde antes de que se encuentre en poder del grupo ya tenían prácticamente la disposición material y la siguen teniendo aun cuando esté en poder de los distribuidores finales que llegan hacia los últimos consumidores”, explicó el juez Alurralde en su resolución de procesamiento a la que tuvo acceso este diario.

“En definitiva toda la estructura delictiva trabaja en forma mancomunada con un mismo objetivo que era hacerse del estupefaciente, distribuirlo y no ser detectado por la fuerza de investigación”, agrega el magistrado.

Y dice que “en el presente caso, producto de una ardua investigación, pudo saberse que uno de los imputados (Claudio Cabrera) habría financiado y dispuesto la compra de estupefacientes en la ciudad de Santo Tomé a una persona actualmente prófuga (Rodrigo Rozeck) para proveer a la organización narco criminal (es decir a los restantes coimputados) que operaba en el norte provincial atento a que se le había agotado la existencia de estupefaciente para la venta y para ello encomendó el viaje a la familia Galarza-Núñez razón por la cual la efectivización de los allanamientos y detenciones se supeditó a que se produzca el viaje con el cargamento de estupefacientes desde la ciudad de Santa Fe, lo cual sería detectado a través de las escuchas telefónicas directas de los investigados”, puede leerse en el extenso auto de procesamiento.

Cuatro procesados por tráfico de drogas

Cuatro personas fueron procesadas por el juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, acusadas por almacenamiento de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas organizadas. Un delito cuya pena en expectativa es de 4 a 15 años de prisión. Los cuatro fueron detenidos por efectivos de la Policía Federal minutos después de la medianoche del 22 de abril pasado en una estación de servicios abandonada ubicada en el kilómetro 265 de la ruta nacional 14, en jurisdicción de Concordia.

Los detenidos eran investigados desde septiembre de 2016 como integrantes de una red de proveedores de droga que operaba desde la provincia de Misiones y colocaba su mercancía en distintos puntos del país a los que las trasladaba en el interior de las ruedas de auxilio de camiones de transporte. Cuando llegaron los federales en la estación había tres vehículos: una Ford F100, un camión con semiremolque marca Iveco y un Toyota Corolla. Al revisar la cubierta de auxilio del camión fueron detectados 72 trozos compactos de marihuana alcanzando un peso total de 51,198 kilos. Los procesados fueron identificados como Mario Oscar “Pelado con trenzas” Romero, José Luis Silveyra y José Luis Severo, los tres afincados en Concordia; y Ariel Alberto Ferreyra, con domicilio en Posadas.

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