Aísí lo expresó Fortunato Mallimaci, profesor del seminario Sociedad y religión en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. “Nuestro país necesita una ley de libertad religiosa pero no la que se están proponiendo”, afirmó. 

Fortunato Mallimaci – LT10

A través de un proyecto de ley de libertad religiosa, el Gobierno regularía por primera vez en el país la objeción de conciencia. Se la podrá invocar ante una hipotética convocatoria al servicio militar, la realización de tratamientos médicos, como la práctica del aborto, y el trabajo en días festivos o de descanso religioso.

Consultado sobre el tema, Fortunato Mallimaci, profesor del seminario Sociedad y religión en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, sostuvo que “nuestro país necesita una ley de libertad religiosa pero no la que se están proponiendo”. En este sentido afirmó que “este proyecto tiene una ilegitimidad de origen porque sólo se consultó a las religiones y no a los ciudadanos. Esta norma no le va a tocar ninguno de los privilegios a la Iglesia Católica Argentina”.

Otro de los temas claves que pone en foco de debate esta ley es los casos de objeción de conciencia. Ante esta inquietud, Fortunato Mallimaci expresó que “esto es terrible y atenta contra las leyes del país. Esta norma no es constitucional”.

“La objeción de conciencia jamás puede ser un obstáculo para garantizar un derecho. A esta norma hay que discutirla por todos los medios de cara a la sociedad”, sostuvo el profesor de  la UBA.

Por último, el seminarista resaltó que “el problema es cuando las instituciones religiosas quieren que las leyes de las religiones sena las del Estado”.