Ocurrió en horas de la siesta en el Parque Garay. El fallecido tenía 20 años y junto a su cadáver quedó tirado el revólver que portaba. Su cómplice logró escapar hacia Villa Oculta.

Un asalto ocurrido hoy, en horas de la siesta, en inmediaciones del Parque Garay, terminó dramáticamente cuando un policía enfrentó a los delincuentes y abatió a uno de ellos.

 El incidente comenzó aproximadamente a las 15, en la avenida Naciones Unidas, a la altura de calle Malvinas Argentinas. Allí, dos jóvenes abordaron un colectivo de la Línea 14 y apenas subieron desenfundaron sendas armas de fuego.

 Uno de los delincuentes le apuntó al chofer a la cabeza, mientras le pedía la billetera y el celular.

 Su cómplice fue directamente para atrás, para quitarles sus pertenencias a los pasajeros. En el ómnibus había unas 20 personas, mujeres en su mayoría y un policía que con su equipo reglamentario completo se dirigía a su trabajo, en Casa de Gobierno.

 El colectivero detuvo el vehículo en calle Roque Saenz Peña y varias personas alcanzaron a escapar por la puerta trasera. En medio del caos y en un ambiente de suma tensión, el uniformado se identificó y sacó su pistola: “¡alto, policía!”, se escuchó.

 Los testimonios indican que al menos se realizó un disparo de arma de fuego dentro del micro. Los dos malvivientes se dieron entonces a la fuga y el agente fue tras sus pasos.

 Afuera se realizaron por lo menos otros dos disparos y uno de los asaltantes cayó al suelo en el terraplén que bordea la avenida, al lado de una de la escaleras. A su lado quedó tirado un revólver.

 Su cómplice escapó en dirección a Villa Oculta. El policía lo siguió por unos metros, pero luego regresó sobre sus pasos.

 El ladrón abatido fue identificado como Cristian Rubén Espinoza, quien tenía 20 años y -según trascendió- habría salido pocos días atrás de prisión, con el régimen de libertad transitoria. Aparentemente, cumplía condena por “robo calificado”.

 Espinoza ya había fallecido cuando una ambulancia del servicio público de salud llegó a la escena. Un disparo atravesó su zona torácica y le ocasionó lesiones graves en órganos vitales. 

Cumplió 

 El caso quedó en manos de la fiscal de Homicidios Cristina Ferraro, quien dispuso que se secuestre la pistola reglamentaria del policía involucrado, para ser sometida a peritajes.

 En principio, el uniformado quedó detenido, pero no habría dudas de que actuó en cumplimiento de su deber, por lo que era inminente su liberación.

 Personal de la PDI brindó colaboración en los primeros momentos, mientras los peritos trabajaron en el lugar, pero el caso será llevado adelante por personal de la División Judicial, debido a que está involucrado un uniformado.

Comentarios