El fiscal electoral responde por qué no se sancionan a los partidos que violan la ley.

Jorge Di Lello es fiscal de primera instancia desde hace más de 20 años y el único ante la Cámara Nacional Electoral, la máxima autoridad de los comicios. Su rol incluye impulsar investigaciones, controlar los gastos de campaña y promover sanciones contra los partidos que violan la ley, que rara vez son castigados. Según Di Lello, el problema está en el sistema, que hace “muy difícil” un control efectivo.

-¿Los balances de gastos de campaña son un dibujo?

-No puedo afirmar eso, pero evidentemente el sistema de control de gastos cuanto menos hace que sea muy difícil controlar en tiempo y forma, y que sirva para lo que fue creado. Es un sistema disperso de rendición y no funciona lo que sería la caducidad de plazos. Las rendiciones son complejas. No son un dibujo, pero tienen grises.

-No está resuelto todavía si se aprobará la rendición de gastos del Frente para la Victoria de 2007, hace 10 años, ¿qué pasa?

-Sí, y no se va a poder aprobar nunca. Si tenés un universo de posibilidades de aporte y un criterio de control muy estricto sobre la transparencia, el control es lento. En el caso de 2007 esta fiscalía descubrió que entre los aportantes estaba Lanatta, el caso de la efedrina. Se planteó y fue a lo de Servini [María, la jueza electoral]. Ahora, el balance no puede ser aprobado hasta que no resuelva la justicia penal. Está así desde 2008. No estoy haciendo el cuento de la buena pipa, porque en definitiva la justicia penal soy yo [Di Lello es también fiscal penal]. Con esta supeditación al resultado de otro fuero, se traba.

-Tampoco se aprobaron las de 2015.

-No. Recibí el informe de las rendiciones observadas del Frente para la Victoria, Cambiemos y el partido de Rodríguez Saa, y pedí que se les suspendieran los aportes. Fue hace por lo menos un mes.

-¿Y los aportes cuándo se entregan?

-Ahora.

-Si la jueza no resuelve, se entregan igual.

-Sí. Pero es todavía más complejo porque puede que lo que ella resuelva sea apelado y se les entregue el dinero igual.

-¿El problema del sistema está en el diseño legal?

-Está en la concepción. Una de dos: tendría que haber un criterio de aportes absolutamente estatales y nada más o un sistema libre, amplio, y el que encuentre algo que no corresponde, lo denuncie. Hoy hay una inautenticidad respecto de cómo se tratan los costos. El sistema perdió autenticidad porque cambió el mundo. Hoy los partidos son una ficción para poder hacer los frentes y tener fondos.

-¿Qué castigos concretos hubo para partidos que mintieron?

-Hubo, pero no recientes. El problema es que hay un sistema operativo que es hipócrita. Las campañas salen muy caras. ¿A dónde se va la plata? Publicidad, consultores, encuestas, medios; esos mismos que critican. Los enormes gastos traen opacidad.

-Entonces, ¿los balances son un dibujo?

-No, a veces no, el problema es que por ahí hay incompatibilidades. A ver, una concesionaria de obra pública no puede aportar hasta que controlás si tuvo obra pública y demás…

-Hoy las empresas no pueden aportar a la campaña.

-A la campaña, no. Al desenvolvimiento del partido, sí.

-¿No cree que aportan igual?

-No sólo eso. Hay casos que se están investigando que en plena campaña, que no podían hacer, hubo aportes de las empresas a los partidos.

-¿Es el caso de Pro?

-El Pro y todos básicamente.

-¿Y Usted como fiscal qué hace?

-Estoy haciendo las preliminares. Algunas cosas requieren la contabilidad de los auditores de la Cámara.

-¿La Cámara Electoral tiene sólo ocho auditores para todo?

-Son muy pocos. Pero poné 100 y tampoco va a funcionar con más de 600 partidos y una economía en negro.

-Pero la ley dice que la campaña debería empezar 30 días antes de las PASO, no antes.

-Si hago una acción contra todos los partidos es jugar a tocar el horizonte. Con el anterior gobierno, en el Fútbol para Todos, veías presidencia Fulano, gobernación Mengano. Ahora es lo mismo. Uno debe regular sólo lo necesario para respetar el flujo de la realidad. Si no, son jueguitos para la hipocresía.

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