Mónica Fein se reunió con un grupo de pasajeros para dialogar sobre el servicio; entre ellos, un “busólogo” que, satisfecho, plastificó su primer boleto a bordo de los coches rusos.

La intendenta Mónica Fein y la secretaria de Transporte y Movilidad, Mónica Alvarado, se reunieron este lunes 24 de julio con los cinco primeros usuarios de la nueva línea Q y con un grupo de pasajeros frecuentes del flamante servicio de transporte eléctrico que une la zona sudoeste con el centro y la Ciudad Universitaria, para recoger opiniones e impresiones acerca de su prestación y funcionamiento.

A más de semana de que se pusiera en marcha la nueva línea de trolebuses en la ciudad –durante los primeros siete días se registraron en ella 23 mil viajes–, los primeros pasajeros compartieron sus experiencias en las nuevas unidades. También fueron convocados los usuarios frecuentes del servicio, en su mayoría vecinos de los distritos Oeste y Sudoeste.

“Estoy muy conforme con el recorrido de la línea porque me deja en el Hospital Provincial que es lo más importante porque es mi lugar de trabajo”, contó Dolores Mabel González de barrio Alvear, una de las primeras en subirse a los flamantes coches de la Q.

“Yo me lo tomé a las 6.05 de la mañana”, amplió Dolores y opinó: “Las unidades son hermosas y a diferencia de los otros colectivos, no hace falta pedir asientos para discapacitados o embarazadas porque ya lo dice el asiento”.

En el encuentro también estuvo presente el primer pasajero oficial de la línea, Claudio Higa, un aficionado al transporte colectivo y los micros. “Yo soy busólogo, por eso quería estar ahí”, contó Higa, quien plastificó su boleto para documentar la experiencia de ser el primer usuario de la segunda línea de trolebuses que se implementa en Rosario después de 56 años de debutar el transporte motorizado eléctrico.

En el transcurrir de la distendida merienda, usuarias y usuarios de la Q dialogaron con la intendenta, se tomaron fotos, e intercambiaron apreciaciones sobre la frecuencia de los nuevos trolebuses, la tecnología de las unidades y las características particulares de este transporte eléctrico que no emite gases contaminantes, por lo que fortalece las distintas políticas de sustentabilidad que viene desarrollando la Municipalidad de Rosario.

Por haber sido los primeros y más fieles pasajeros de la nueva línea, el municipio los distinguió con la entrega de una ecobolsa y una tarjeta Movi.

Barrios conectados 

La flamante Línea Q conecta vastos sectores del Sudoeste con el área central llegando a la Ciudad Universitaria, y profundiza el compromiso hacia políticas innovadoras y sustentables por parte de la Municipalidad de Rosario. El servicio utiliza el corredor de Av. Francia, tomando los pares San Juan-Mendoza y llegando a la Ciudad Universitaria, con una longitud total de recorrido de 25,6 kilómetros y con un trazado en común con la actual línea K de 11,4 km.

Un total de 14 barrios son beneficiarios inmediatos de la nueva línea, tales como Plata, Santa Teresita, Acindar, Centro, Parque, República de la Sexta, Barrio Martin, Lourdes, Parque Casado, San Francisquito, Bella Vista, Alvear, Santa Teresita y Ex Fábrica Militar Domingo Matheu.

Cabe señalar que a medida que avancen las obras de remodelación integral de avenida Francia, el recorrido de la Q será susceptible de desvíos temporarios, hasta tanto se completen los trabajos. En ese sentido, desde la Secretaría de Transporte y Movilidad se anunciarán oportunamente las modificaciones.

Unidades de vanguardia

Las nuevas unidades, llegadas desde Rusia, cuentan con piso bajo, rampas para personas con movilidad reducida y equipos de aire acondicionado frío-calor. La nueva empresa estatal Movi, que fusiona a Semtur y La Mixta, es la encargada del nuevo servicio, que cuenta con 12 unidades que demandaron una inversión de más de 4 millones de dólares. Para la adquisición de los trolebuses, la Provincia aportó 30 millones de pesos.

Una de las novedades más importantes de este servicio es que los trolebuses están equipados con baterías que le dan una autonomía para operar largas distancias, alcanzando una independencia de hasta 20 kilómetros. Así, las unidades funcionan sin catenarias hasta Av. Francia y Arijón. Otro de los beneficios con los que cuenta es su durabilidad, ya que supera la vida útil de los autobuses diésel.