Las autoridades informaron que fueron arrestados cuatro supuestos terroristas que planeaban atacar en “lugares muy frecuentados”. Meses atrás, una bomba en el Metro de San Petersburgo mató a 16 personas.

Los servicios secretos rusos anunciaron la detención de cuatro presuntos miembros del grupo Estado Islámico (ISIS) que planificaban atentados suicidas en centros comerciales y en el transporte público en Moscú.

Los cuatros detenidos –un ruso y tres oriundos de las ex repúblicas soviéticas de Asia central- preparaban “una serie de ataques contra lugares muy frecuentados, entre ellos medios de transporte público y grandes centros comerciales de Moscú”, indicó el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB).

Entre las personas detenidas en la región de Moscú, se encuentra el jefe de la célula, un emisario del Estado Islámico, especialista en la fabricación de bombas y dos kamikazes”, agregó el FSB.

La agencia Sputnik detalló que el FSB también desmanteló un laboratorio de explosivos en las afueras de la capital rusa.

“En los suburbios de Moscú fue descubierto y desarticulado un laboratorio para la producción de explosivos y artefactos explosivos improvisados”, indicó.

El 3 de abril pasado, un atentado en el metro de San Petersburgo causó la muerte de 16 de personas y decenas de heridos.

Desde el inicio de la intervención militar en Siria, el 30 de septiembre de 2015, Rusia fue amenazada de represalias por el Estado Islámico y la rama siria de Al Qaeda.