Se trata de tres adolescentes que fueron parte de una fiesta que tuvo lugar en una vivienda de barrio Los Ángeles. Uno tiene 13 años y el otro 16. Un tercero, de 17, se dio a la fuga.

Osvaldo González Carrillo (LT10)

Tres jóvenes sufrieron graves intoxicaciones en las últimas horas como consecuencia de haber ingerido psicofármacos y alcohol. Todo habría ocurrido en una fiesta privada que tuvo lugar en una vivienda de barrio Los Ángeles de nuestra ciudad. Según trascendió, unidades del 107 trasladaron a los cuatro adolescentes. El más chico, de 13 años, se encuentra en el hospital de Niños Orlando Alassia, mientras otro de 16 años recibe atención en el hospital José María Cullen y un tercero, de 17, iba a ser trasladado pero se dio a la fuga.

Todos habrían consumido dosis importantes de clonazepam, se presume que contaban con unos 100 comprimidos y cabe remarcar que de la reunión participaron una decena de jóvenes.

Según comentó el director del Alassia, Osvaldo Gonzalez Carrillo, en la propia institución se encuentra un menor “en observación”. “Ingresó a la madrugada con desorientación. No tenemos todavía el dosaje de droga, de medicación, que pudo haber consumido”, indicó en contacto con LT10. Asimismo, precisó que los estudios de toxicología se realizan en el hospital José María Cullen, por lo cual se aguardaban los resultados para media mañana de hoy.

“El chico fue traído por el 107, tenía desorientación y no contó nada. Todavía no están los familiares –subrayó–. Se está llamando a los familiares y estamos esperando que lleguen”. En ese orden, el profesional aseveró que este tipo de casos “no es tan frecuente”. “Son casos aislados. Recién a partir del año pasado empezamos a ver estos casos y tratamos de hacer estadísticas”, esgrimió González Carrillo. Y consignó que el adolescente de 13 años habría consumido solamente alcohol, en tanto observó “que es distinto el metabolismo en un paciente de 13 años que en un adulto. El efecto puede ser mayor que en un adulto”.

Juan Pablo Poletti (LT10)

Por su parte, el director del hospital Cullen, Juan Pablo Poletti, manifestó que durante la madrugada de hoy “ingresaron dos pacientes que, según referenció el servicio de emergencia, habían tomado alcohol potenciado por algunos comprimidos que habían puesto en la botella. (Por eso) habían terminado en un estado de somnolencia, lo que significó que los chicos se asustaran y necesitaran de la asistencia médica para poder llegar hasta el hospital”.

En declaraciones a la misma emisora, el profesional sostuvo que se estimó que eran más de 50 los comprimidos que se habían combinado con la ingesta de alcohol. “Sin lugar a dudas, sea la cantidad que sea, esto potencia el efecto del alcohol como de la benzodiacepina. Sabemos que cundo tomamos estos remedios tienen unos contraindicados la toma de alcohol en cualquier adulto. En este caso, así sucedió. Los chicos terminaron con una cierta intoxicación”, agregó. En ese orden, aseguró que los menores se encuentran estables y que sólo permanecerá internado en el Cullen uno adolescente de 16 años, mientras el chico de 14 años era trasladado al hospital Alassia.