Ariel Rodríguez, titular zonal de Enacom, se defendió de las críticas del sector postal y explicó la injerencia del organismo en torno a los reclamos por facturación telefónica.


El funcionario reconoció que las telefonías tienen una obligación, por el Art. 15 del reglamento básico telefónico “donde los prestadores tienen que remitir la facturación con una anticipación de diez días corridos”, aunque, aun así, Enacom recibe permanentemente reclamos: “tenemos aproximadamente de seis a siete mil reclamos que resolvemos anualmente y, naturalmente, interactuamos frente a los reclamos de los usuarios, tanto por telefonía fija como móvil”, aseguró.
Rodríguez también indicó que “las personas tienen que reclamar el envío de la facturación y tienen que pedir el código del reclamo que se hace ante la telefónica y, si la telefónica no responde al reclamo, adecuadamente, se inicia una acción ante el Enacom”. Luego, el ente genera un expediente y “se le ordena a la telefónica que refacture sin cobrar intereses y se reenvíe la factura”, explicó. Y añadió que más allá de que el usuario haya puesto algún correo electrónico o alguna comunicación, “si el usuario no ha solicitado el envío de una facturación electrónica sustituta, la obligación de la empresa de seguir facturando y seguir enviando la factura de papel existe”.
Sin embargo, el funcionario hizo hincapié en el rol activo que deben tener los consumidores. “A medida que se van pasando los meses, el hecho de que no se envíe la facturación y se efectúe el reclamo no significa que uno no tenga también la obligación de ir a hacer el reclamo y pagar en la empresa”, concluyó.