Así lo manifestó el secretario de Educación de la provincia de Santa Fe, Oscar Di Paolo, en virtud del abordaje de la desaparición de Santiago Maldonado por parte de los docentes.

Oscar Di Paolo (LT10)

A partir de una serie de guías, elaborada por Ctera, que abordan el tratamiento de la desaparición de Santiago Maldonado en las escuelas, se desató una polémica que mereció la opinión de la ministra de Educación de la provincia, Claudia Balagué. A través de Twitter, sostuvo: “El tema #DDHH no pertenece a ningún partido político. Es universal y debe ser abordado con responsabilidad”.

Mientras la controversia crece entre el sector del magisterio, autoridades y padres, el secretario de Educación de la provincia de Santa Fe, Oscar Di Paolo, manifestó: “Las escuelas de la provincia de Santa Fe son instituciones sociales y como tales tienen la amplia libertad de trabajar el contexto social y, obviamente, debatirlo”.

En declaraciones a LT10, el funcionario esgrimió esta mañana que “esto se viene haciendo permanentemente ya que en el curriculum de los distintos niveles y modalidades existen espacios curriculares abiertos para poder discutir estas temáticas, para poder trasladar la palabra a los estudiantes para que se pueda debatir y construir sentido”. De esa forma se promueve “poder entender la realidad”.

A propósito, destacó que la cartera educativa de Santa Fe promueve el programa La Escuela hace la Memoria que aborda “la historia reciente, trabajando hechos nacionales e internacionales que tienen que ver con el 24 de Marzo, la desaparición de personas, el Holocausto, el Genocidio Armenio. Lo que se pretende “es poder construir sentido y poder entender la realidad, ¿dónde hacer esto sino en la escuela?”, planteó Di Paolo.

Con relación a los cuestionamientos por el mentado “adoctrinamiento” que podría suponer el tratamiento de estas problemáticas de las aulas, el secretario sostuvo: “No lo compartimos. Los alumnos tienen, independientemente de su edad y en la edad que corresponda, autonomía para construir un pensamiento propio –subrayó–. De eso se trata cuando decimos que queremos construir ciudadanía de la escuela. Es decir, que cada uno de los alumnos pueda, con las herramientas cognitivas que tiene, poder interpretar la realidad y ese es un proceso de construcción de la realidad. Eso de lugar a un ciudadano autónomo que toma decisiones”, fundamentó.