El caso de Franco Casco puso al desnudo el modo en que la policía ejerce violencia. En las últimas horas se dispuso las detenciones de 18 agentes. Silvina Tamous, jefa de la sección Policiales en el diario El Ciudadano de Rosario, brindó detalles de la investigación.

Silvina Tamous (LT10)

Al reclamo por la muerte de Franco Casco en Rosario, se sumaron los homicidios de Manuel Alejandro Medina y David Ezequiel Campo ocurridos el pasado 23 de junio. La situación encendió una luz de alerta sobre la fuerza policial. De hecho, por estos últimos casos se dispuso las detenciones de 18 agentes.

“Franco Casco era un chico que el 7 de octubre de 2014 desapareció en Rosario. Era un chico de Florencio Varela que vino a pasar el fin de semana con sus tíos. Fue a tomar el tren, lo perdió. A partir de ahí no se supo nada más”, comentó Silvina Tamous, jefa de la sección Policiales en el diario El Ciudadano. En comunicación con LT10, la periodista hizo hincapié en que “los padres, gente extremadamente humilde, juntó dinero para venirse en tren desde Florencio Varela y la investigación, en realidad, la hizo el papá. En la terminal, le dijeron que a su hijo lo habían detenido y lo había llevado a la comisaría séptima y nunca consiguió que la Fiscalía lo buscara”, sostuvo. Y recalcó: “A la gente pobre y morocha no se la busca en Santa Fe, al menos en Rosario, y tampoco no se investigan sus homicidios. Hay un criterio bastante selectivo de investigación”.

Tamous, bajo esa misma línea, señaló que “cuando empezaron a tomar forma las marchas para que aparezca el muchacho, recién ahí se movió la investigación. La misma policía se investigó a sí misma. El cuerpo –continuó– de Franco Casco apareció tirado en el río 20 y pico de días después”. A eso se sumó “un encubrimiento con la autopsia porque también está preso un médico del Instituto Médico Legal y dos peritos odontológicos. Al chico le faltaban tres dientes fruto de una golpiza”, remarcó. No obstante, “se apuraron en decir que el cuerpo no tenía signos de violencia, cuando en una segunda autopsia se comprobó que no es cierto”.

Según la periodista, la investigación pasó al fuero federal desde el momento en que “se trató de una desaparición forzada de persona”, en tanto precisó que en Rosario hay dos causas caratuladas de ese modo. Una la de Franco Casco y la otra es la de Pichón Escobar. Con relación de las muertes de Manuel Alejandro Medina y David Ezequiel Campo, consideró que se trata de una cuestión “aberrante”. “Dos pibes que iban en un auto con las ventanillas bajas. Se les puso una moto a la par. En realidad, era un policía. Los pibes huyen y empezó una cacería hasta que terminaron chocando en una esquina y después contra un árbol. Hasta ahí no estaban heridos; cuando bajaron con las manos en alto los fusilaron”, relató Tamous. Fueron más de 20 balazos.