La justicia provincial hizo lugar a un Hábeas Corpus de las Unidades Penitenciarias III, V, VI y XI, realizado durante 2015. La provincia ya presentó -en el marco de este Hábeas Corpus- un programa de reestructuración de todo el sistema carcelario


La defensora general Jaquelina Balangione indicó que se vieron una serie de irregularidades en cuanto a lo que manda la legislación nacional como las recomendaciones internacionales para el tratamiento de reclusos, de todo tipo de falencias: “hacinamiento, cuestiones que tienen que ver con lo edilicio, situaciones de peligro tales como, por ejemplo, electricidad, falta de provisión de agua potable, de alimentación y medicamento, hay una emergencia educativa y laboral…”
Además, añadió que “procesados y condenados, en las inspecciones, se advierte que están todos juntos, están mezclados” y que “también hay algunas cuestiones de discriminaciones por cuestiones por pertenecer a alguna determinada religión”.
En ese sentido, la funcionaria aseguró que desde que asumió la Defensa realiza, personalmente, “un recorrido de todos los lugares de encierro y hay algunas cosas que son un común denominador: por ejemplo, uno ve el tema de los calefones eléctricos en lugares donde realmente hay instalaciones muy precarias y acá estamos hablando de establecimientos penitenciarios, pero si uno va a comisarías y alcaidías es peor, todavía”. “Estamos siguiendo, con la misma tesitura, un control permanente de los lugares de encierro de personas”, insistió.
Por todo eso, Balangione confirmó que el Servicio Penitenciario convocó al Ministerio de Obras Públicas, a la Fiscalía de Estado, y al Servicio de la Defensa, y, en el marco de la acción judicial, se determina la intervención pericial de la Facultad de Arquitectura (UNR), que “hace un dictamen, en el cual señala una serie de acciones, no en todos los establecimientos iguales, pero con un común denominador que es, por ejemplo, la exposición al peligro por instalaciones eléctricas”, puntualizó.
En tanto, la Defensora confirmó que “la provincia ya presentó -en el marco de este Hábeas Corpus- un programa de reestructuración de todo el sistema carcelario, que, en Rosario, ya se viene desarrollando”.

La superpoblación
En total, en toda la provincia son 5300 presos. “La superpoblación es producto de otro reclamo de la Defensa de sacar a los presos de las comisarías, y eso es mucho más grave”, informó Balangione. Al respecto, admitió la necesidad y la obligación legal de trasladar a las personas presa. “Pero ¿adónde? No tenemos adónde”, reflexionó. Además, la funcionaria reconoció que genera malestar y roces con el personal del Servicio Penitenciario. “Es toda una complejidad, la vida dentro de la cárcel es un mundo aparte”, manifestó.
Sin embargo, Balangione es optimista. “Esto me parece que va por un buen camino, hay una buena respuesta de la justicia, de los representantes del Ministerio Público Fiscal del sistema conclusional, de la Defensa, el Ministerio de Obras Públicas”, aseguró, al tiempo que recordó que se está construyendo una nueva unidad para el alojamiento de mujeres y la cárcel de Piñero ya cuenta con mejoras superadoras.