El fin de la misión fue a las 8.57 de esta mañana. 

Tras una gran expectativa mundial, esta mañana finalmente la sonda Cassini se acercó a Saturno para autodestruirse y encontrar su ardiente final.

La Agencia Espacial estadounidense (NASA) informó que Cassini, tras haber agotado la totalidad de su combustible, se adentró hoy a las 7:57 hora local de Washington (8.57 de Argentina) en la atmósfera de Saturno, donde se desintegró, tal como estaba previsto.

Las señales de radio de la nave espacial –un estallido final de datos científicos– cesaron bruscamente. Las ondas de radio se volvieron planas y la sonda quedó en silencio. Cassini se había quemado como un meteorito 83 minutos antes, mientras se desplomaba en la atmósfera de Saturno, convirtiéndose en uno con el planeta al que fue enviada en 1997 para explorarlo. La última señal tardó esos 83 minutos en llegar a la Tierra.

Más de 1.500 personas –muchas de ellas miembros del equipo pasado y presente de la sonda– atestaron el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL por su siglas en inglés) en California para lo que se describió como una “vigilia de celebración”. Otras personas se reunieron en el cercano Instituto Tecnológico de California.

Aunque triste como todos los demás, el director de proyecto Earl Maize dijo estar muy orgulloso y comentó que no podía haber pedido más de “una máquina tan increíble”.

De esta manera se puso fin a la Misión Cassini-Huygens, que a lo largo de los últimos 20 años recopiló datos tan importantes como la posible habitabilidad de dos de las lunas de Saturno, Encélado y Titán.

Es precisamente este hallazgo el que llevó a la NASA a tomar la decisión de dar paso a la fase “Grand Finale”, con el propósito de destruir la nave y así evitar que tras perder su control desde la Tierra colisionara con una de las lunas, lo que hubiera podido comprometer futuras investigaciones.

El servicio a la ciencia de esta sonda –que fue lanzada al espacio el 15 de octubre de 1997– fue notable desde su privilegiada posición, orbitando entre Saturno y sus anillos.

Se estima que la inmensa cantidad de información compilada por la nave sobre el planeta, su magnetosfera, sus anillos y sus lunas permitirá a los investigadores continuar realizando descubrimientos muchos años después de su desaparición.