Condenan a prisión perpetua al profesor de artes marciales que mató a su ex, a la tía y a la abuela. También hirió a dos chicos y otro nene evitó ser atacado al esconderse en el baúl de un auto. 

El instructor de artes marciales Daniel Zalazar (31) fue condenado a cadena perpetua, en un juicio abreviado, donde se declaró culpable de matar a tres mujeres y del intento de asesinato de dos chicos, entre ellos su beba de 9 meses, a quien no quería reconocer como propia.

El caso policial, uno de los más sangrientos de Mendoza, ocurrió el 23 de octubre de 2016, en una casa del barrio Trapiche, en el municipio de Godoy Cruz.

Zalazar no muestra arrepentimiento de su acto criminal. “Tiene una personalidad de un psicópata narcisista”, le dijo a Clarín, uno de los investigadores de la masacre que entrevistó al acusado en la cárcel.

Fueron varias las pruebas que comprometieron al profesor de taekwondo como el autor del triple crimen de su ex novia Claudia Lorena Arias (30); la tía, Susana Ortiz (45); y la abuela, Silda Díaz (90); y del intento de asesinato de su pequeña hija Mía (9 meses), y el medio hermano de la nena, Lucas (11).

La Quinta Cámara del Crimen de Mendoza lo condenó a 35 años en prisión por atacar con un cuchillo de cocina y a los golpes a los habitantes de la casa. Fue homicidio agravado por femicidio en el caso de Claudia, homicidio simple en el caso de Susana, y homicidio agravado para procurar su impunidad y en grado de alevosía contra la abuela Silda. También lo condenaron por los intentos de homicidios de Lucas y, agravado por el vínculo, en el ataque a la beba Mía.

Sólo uno de los chicos, Bautista (8), logró esconderse en el baúl del auto que estaba en la cochera y evitó ser atacado, aunque se pudo comprobar que el asesino intentó hacerlo. Como aporte central de la investigación, el fiscal Santiago Garay obtuvo los testimonios del nene que se escondió en el baúl del auto y de su hermano, Lucas (11), que quedó gravemente herido.

“Los chicos dijeron que el asesino es Zalazar”, detalló el fiscal y recordó que fue impactante el detalle y la tranquilidad con la que el nene menor relató el raid sangriento. “Fue el caso más impactante que he investigado en mi carrera, los cuerpos estaban diseminados por todas las habitaciones”, contó Garay.

La pericia psiquiátrica que realizó el Cuerpo Médico Forense determinó que el hombre era imputable, que al momento de los homicidios estaba en pleno uso de sus facultades mentales y comprendió los actos que cometió.

Al declararse culpable, Zalazar evitó el debate oral en el juicio programado para el próximo 15 de noviembre. Y podrá acceder al beneficio de ser trasladado al penal de Río Gallegos, donde reside toda su familia.

Rolo Arias, el papá de Claudia y abuelo de los chicos internados en terapia, contó que ningún familiar había tenido señales de que Zalazar era violento y menos que podía llegar a cometer un crimen. “Nunca imaginamos que esto podía pasar. No hubo señales previas. Por eso estamos destrozados, porque lo tenía todo premeditado, hasta el más mínimo detalle”, planteó el padre de una de las víctimas.