Según estadísticas del Ministerio de Salud de Santa Fe, cada año nacen ocho mil bebés de madres adolescentes en la provincia, lo que representan el 14% del total de los nacimientos. En números reales, el número final de 2016 fue 7.915. El Dr. Alberto Simeoni, Director provincial por la Salud de la Niñez y la Adolescencia, aseguró que, gracias a políticas integrales como el Plan Abre, en los últimos cuatro años, la provincia pudo lograr una “baja sostenida casi del 50% en este indicador”.


Para poder estudiar el fenómeno del embarazo adolescente, la provincia ha diferenciado dos grandes grupos de madres adolescentes: primero las niñas (entre diez y 14 años), y, el otro, las adolescentes de entre 15 y 19 años. A su vez, este último conjunto fue separado en dos franjas etarias; una entre 15 y 17 y, la otra, entre 18 y 19 años. Según explicó el Dr. Alberto Simeoni a LT10, “como política pública, en 2013 hicimos un relevamiento de los últimos diez años, sobre tasa de fecundidad, tasa de nacimiento en niñas menores de quince y eso, sorprendentemente, teníamos cifras como las peores provincias del país, fundamentalmente en las grandes ciudades como Rosario y Santa Fe y los grandes aglomerados de las otras ciudades, pero, más que nada, en la zona de la costa y el norte de nuestra provincia”.
En términos comparativos, en los últimos años se ve una leve tendencia a la baja, pero el total se mantiene en las últimas décadas. Sin embargo, en la franja que va de los diez a los quince años, sí se logró un gran avance: “Nos pusimos como meta poder bajar, en primer lugar, este indicador tan duro que era el de las madres menores de 15 y, por suerte, la tendencia en los últimos cuatro años es una baja sostenida casi del 50% en este indicador, con valores de 0.7 y 0.8 de niños nacidos de madres menores de 15 y cerramos el 2016 con 0.4” (promedio), indicó Simeoni.

Políticas integrales
En tal sentido, el funcionario sostuvo que, si bien se trabajó “con políticas focalizadas desde el año 2012 en temas relacionados con embarazo adolescente”, “en los lugares donde mayor impacto tuvo, es donde existen políticas integrales, que van más allá del embarazo adolescente, como tiene que ver con la política del Plan Abre, que fue donde el Estado llegó e intervino con sus distintos Ministerios y Secretarías en el territorio y, para eso, hubo una selección de los barrios prioritarios que eran los de mayor vulnerabilidad social, donde estaban los peores indicadores, no solo sanitarios sino también de violencia y delito”.
Para ratificar estas políticas, Simeoni hizo referencia a una experiencia similar, llevada a cabo en Europa. “Tuvimos un encuentro, el 21 de junio, en Diputados de la Nación, que nos convocó Unicef y trajo una experta en planificación y servicios de salud reproductiva, del Reino Unido, que fue la que nos mostró que, durante diez años de trabajos integrales, como este que nosotros estamos aplicando, ellos pudieron revertir y disminuir el 70% del embarazo adolescente”.
Por todo esto, el especialista consideró que solucionar el problema del embarazo adolescente “no es gran ciencia, es sentido común”.