Lo sostiene una encuesta realizada a partir de los hechos ocurridos en 2016. Llamativamente, un 60 % de las víctimas de delitos no los denuncia.

“La problemática del delito y el control del mismo es algo sobre lo que continuamente se escucha hablar tanto en los medios de comunicación como en los distintos entornos sociales, pero es muy poca la información cuantificada que surge de los organismos del Estado”. De esa manera se expresó Irina Ridzevski, abogada e integrante del Grupo de Estudios Penales y Criminológicos del Centro de Estudios 25 de Febrero, quien actuó como portavoz para dar a conocer una encuesta sobre victimización del delito en Rosario.

El estudio dado a conocer la semana pasada se realizó en 2016 y de manera telefónica en 900 hogares distribuidos en forma proporcional en cada uno de los distritos de la ciudad. Según relató la abogada en diálogo con el programa “Feos, Sucios y Malos” de FM 103.3, Radio Universidad Nacional de Rosario, “el primer dato llamativo que surge es que el 46,6 % de los entrevistados dijo que él o algún miembro de su familia fue víctima de un delito ese año”. Y comparó la cifra con lo ocurrido en las dos encuestas que, de idéntica manera, realizaron en 2014 cuando la cifra trepó a un 57,2 % y en 2015 cuando se notó un abrupto descenso al 39,3 % de los encuestados.

Asimismo, Irina Ridzevski sostuvo que “una de las mayores limitaciones para la realización del estudio de la delincuencia en Argentina es la escasez de información ya que los datos estadísticos que se pueden recoger son los de aquellos hechos denunciados”, y al respecto (según se ve en la infografía superior) sólo un 38 % de las víctimas hacen una presentación oficial. En ese sentido, el análisis establece que el 33,7 % realiza la denuncia en las comisarías; un 1,2 % en los Centros de Denuncias Territoriales; un 1,1 % en las Fiscalías; un 0,7 % en los Tribunales y otro 1,2 % en otros organismos, completando así el 100 % de los casos.

“Hace dos años que trabajamos con este tema porque nos interesan las cuestiones criminológicas y todo lo relacionado a los hechos de violencia y narcotráfico”, dijo Irina en cuanto al grupo del que forma parte. Y explicó que “nos parece importante recabar datos estadísticos para poder operar sobre el tema ya que no hay información oficial”.

De lugares y horarios

“Si bien la encuesta no da un panorama sobre todos los delitos que ocurren en la sociedad, sí nos brinda una base para trabajar sobre lo que creemos es la inseguridad y la percepción que hay de ella”, agregó la profesional. En ese orden aclaró que “hay muchos delitos de índole privada, como aquellos que atentan contra la integridad sexual, o incluso los delitos surgidos de la violencia institucional, que no siempre son denunciados ya sea por miedo a represalias o porque no se consideran delitos para referenciar, por lo que resulta difícil cuantificarlos”.

Otro dato que surge del trabajo y que fue resaltado por la joven profesional es que “la mayoría de los hechos son cometidos en la vía pública (81,3 %), como los arrebatos, las amenazas, los robos, y en segundo lugar en las viviendas (15,1 %), lo que hace más visible y perceptible la sensación de inseguridad”.

Además parece llamar la atención que el estudio arroja que el 42,6 % de los delitos son cometidos a la tarde y no durante la noche, cuando la ciudadanía piensa que la inseguridad es mayor al caer el sol. “Eso hay que entenderlo porque se relaciona con la mayor cantidad de afluencia y circulación de gente en la vía pública y por lo tanto hay mayor posibilidad de que sean víctimas de un delito”, sostuvo Ridzevski. Y agregó que “también tiene que ver con la presencia policial en las calles, que por más que no creamos que a mayor cantidad de agentes en las calles el delito disminuye, su visualización en algunos barrios es por demás de escasa durante la noche mientras en el centro crece a medida que la oscuridad avanza”.

Desconfianza y medios

En ese marco la profesional quiso destacar que del 46,6 % de las personas que son víctimas de delitos, sólo un 38 % los denuncia y eso es por “la desconfianza en la policía y en las instituciones en las cuales se debe denunciar, o porque se supone que no van a obtener respuestas o no quieren perder tiempo. Pero paralelamente, el 56 % de los denunciantes se muestra conforme con la tramitación que realizan”. Y agregó que también hay una percepción negativa en cuanto a la prevención de delitos ya que “el 60 % de los encuestados respondieron que es mala o muy mala”.

Respecto a cómo se cometen los delitos, el estudio arroja que la mayoría (37,2 %) se cometió con armas de fuego, seguidos por la agresión física (19,4 %), las amenazas verbales (16 %) y las armas blancas (11,3 %).

Finalmente Ridzevski manifestó que “muchas veces los medios de comunicación hacen referencia por épocas a distintos hechos delictivos y eso parece profundizar la sensación de inseguridad. Los hechos ocurren más allá de los medios, pero cuando se les da más entidad o los medios los magnifican, se eleva el temor de la gente y se genera una sensación de que si al otro le pasa, a mí también me puede pasar”.

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