Compartir la cama con perros y gatos puede interferir en el sueño. Recomendaciones.

Los debates en lo que a dormir se refiere pueden ser infinitos. Está la discusión sobre el lado de la cama que elegimos, la de la cantidad de almohadas que usamos, la de si bajamos o no la persiana, etc. Si además metemos a las mascotas de por medio, la cuestión es aún más peliaguda.

Algunos amantes de los animales no dudan a la hora de tomar la decisión de si el animal debe o no subirse a la cama para dormir: para muchos, dormir junto a sus mascotas es un gusto.

Según los datos recogidos por los Centros de Control y Prevención de enfermedades de Estados Unidos, en ese país el 56% de personas con mascotas las deja dormir en la habitación y la mitad de los perros duermen en la cama.

En otros países no es distinto: en el Reino Unido un 16% de las mascotas duermen en el dormitorio y un 14% en las camas de sus dueños. En los Países Bajos, el 42% de los perros y el 62% de los gatos pueden subirse a las camas de sus dueños y un 18% y un 30% respectivamente duerme con ellos. Y lista podría continuar.

Sin embargo, muchas personas consideran que no es higiénico y que no puede ser bueno para la salud. Entonces, ¿quién tiene razón? Y lo más importante: ¿supone algún tipo de peligro para las personas?

¿Se descansa igual?

Según un reciente y pequeño estudio llevado a cabo por expertos de la Clínica Mayo aquellas personas que no quieren dejar subir a los mejores amigos del hombre a la cama podrían estar en lo cierto y al parecer tampoco es la mejor idea que duerman en la misma habitación.

El equipo de investigadores -formado por neumonólogos, psicólogos y estadistas- analizaron los hábitos de 40 adultos sanos sin trastornos de sueño que tenían la costumbre de dormir con sus perros en la cama o en algún lugar de la habitación. El período de evaluación duró cinco meses y una de las semanas tanto ellos como sus perros debían llevar unos aparatos para vigilar los hábitos de sueño.

Los resultados demostraron que dormir con perros, sin importar si estaban en la cama o simplemente en la habitación, empeoraba el descanso de las personas y hacía que muchas se levantasen varias veces durante la noche. Una de las cosas que más afectaba era la postura en la que dormía el perro.

Aunque la calidad de sueño resultó ser menor que la de una persona que no duerme con animales en la habitación, los datos no son alarmantes ni motivo para expulsar a nuestras mascotas de la cama. Los resultados explican que las personas que durmieron con los perros en la cama consiguieron un 80% de eficiencia del sueño, aquellos que durmieron con los animales en la habitación un 83%.

Según los expertos, una eficiencia normal es aquella que está entre el 85 y 89%, y una vez superado el 90% estaríamos hablando de una sueño muy eficiente.

Otra encuesta anterior, también realizada por la Clínica Mayo, ya apuntaba este problema. En 2002 el director del Centro de Trastornos del Sueño de la Clínica Mayo, John Shepard, publicó los resultados de un cuestionario realizado a 152 pacientes que tenían animales y que les permitían dormir en sus camas. La mitad de ellos aseguraron que sus mascotas los despertaban por la noche, y un 21% de dueños de perros y un 7% de personas con gatos se quejaron de que sus mascotas roncaban.

Desde Australia llegan datos similares. Una investigación llevada a cabo por la CQ University concluyó que las personas que duermen con animales tardan más en conciliar el sueño que aquellas que no les permiten dormir en la cama. También apuntan que los ruidos de los perros al ladrar o roncar molestan las horas de descanso de sus dueños.

Sin embargo, no hubo grandes diferencias en cuanto a la cantidad de veces que se despertaban las personas que dejaban dormir a sus animales en sus camas frente a las que no los tenían, ni tampoco en la cantidad de horas de sueño ni en lo cansados que estaban al día siguiente.

En caso de enfermedades respiratorias

Más allá de la calidad del sueño, algunos expertos aseguran que el principal problema viene dado cuando los dueños tienen algún tipo de alergia o problema respiratorio: “Las personas con alergias a los animales o asma no deben dormir con sus mascotas ni tampoco permitirles la entrada en la habitación”, explica a WebMD el doctor Derek Damin.

“Si no sos alérgico, realmente no existe ningún problema por dejar que el perro duerma en la cama”, añade el experto, aunque matiza que en caso de que moleste las horas de sueño no debemos dejarlos dormir con nosotros.

Mayor seguridad

Para algunas personas, como explica la directora del Northshore Sleep Medicine de Chicago, Lisa Shives, puede ser incluso beneficioso: “Algunas personas se sienten más seguras y calmadas cuando su mascota duerme con ellas”.

Recomendaciones

Los expertos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades recuerdan la importancia de mantener sanos a los animales de compañía. Esto implica llevarlos al veterinario con regularidad, vacunarlos, desparasitarlos y mantenerlos limpios ya que, aunque es extremadamente raro, pueden contagiarnos enfermedades.

En definitiva, los posibles perjuicios que nos pueda causar el hecho de dormir con una mascota no son algo realmente tan grave, salvo que tengamos alguna enfermedad que los contraindique o el animal no reciba los cuidados que necesita.

© La Vanguardia.

FuenteClarín
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