Los incendios han quemado más de 221.000 acres de terreno en todo el estado. Los incendios más grandes están en los condados de Sonoma, Napa y Mendocino, la zona vinícola de California. No se espera que llueva en casi una semana, según el Servicio Meteorológico Nacional.


El sufrimiento y la angustia causados por uno de los incendios forestales más mortíferos en la historia de California no terminarán pronto, dijeron las autoridades este jueves.  “Ni siquiera estamos cerca de salir de esta emergencia”, dijo Mark Ghilarducci, director de la Oficina de Servicios de Emergencia de California, este jueves en la tarde.

Los incendios que están devastando el norte de California ya han dejado al menos 32 muertos, según el Departamento Forestal y de Protección de Incendios de California, lo que los convierte en uno de los más letales en la historia del estado.

Los incendios más grandes del grupo de 21 que todavía están ardiendo, cinco días después de haber comenzado, tienen poca contención y el clima no ha ayudado a los miles de bomberos que luchan contra esas llamas mortales y contra las nuevas que están surgiendo cada día. “Estamos muy lejos de acabar con esta catástrofe”, dijo el Departamento Forestal y de Protección de Incendios de California, Ken Pimlott. Y agregó que están ardiendo de forma irregular.

Las autoridades están preocupadas por las alertas de advertencia de que los vientos se levantarán esta semana. La buena noticia es que están llegando refuerzos del estado y de otras partes del país, dijo el jefe de bomberos del condado de Napa Barry Biermann.

 

Las llamas destrozaron la zona vinícola del norte de California desde este domingo por la noche, han destruido al menos 3.500 estructuras y disparado los reportes de personas desaparecidas, según las autoridades. Solo en el condado de Sonoma, donde un incendio arrasó miles de hogares en Santa Rosa (ciudad de solo 175.000 habitantes, a unos 80 kilómetros de San Francisco) fueron reportadas 400 personas desaparecidas.

Sin haber dormido y cubiertos de hollín, los bomberos trabajan por contener los incendios, incluso si sus propias casas fueron afectadas por las llamas. Según el sheriff del condado de Sonoma, Rob Giordano, identificar a las víctimas ha sido muy difícil y en algunos casos las autoridades han tenido que recurrir a registros dentales, huellas dactilares o números de implantes o dispositivos médicos hallados en los restos.

Los incendios han quemado más de 221.000 acres de terreno en todo el estado. Los incendios más grandes están en los condados de Sonoma, Napa y Mendocino, cubriendo el paisaje con escombros carbonizados y nubes de humo. De los 32 muertos que hasta el momento han dejado los incendios, 17 ocurrieron en el condado de Sonoma. Ocho personas murieron en el condado de Mendocino, al menos cuatro en el condado de Yuba y otras dos en el condado de Napa.

Los vientos podrían ser especialmente borrascosos este viernes en la noche y durante el sábado, según el Servicio Meteorológico Nacional. No se espera que llueva en casi una semana.
Casi 8.000 bomberos están tratando de contener las llamas, según las autoridades. Están usando 820 camiones de bomberos –al menos 170 del estado–, 73 helicópteros y más de 30 aviones. Además, los incendios dejaron sin luz al menos a 49.000 personas, según Pacific Gas y Electric Co; y el servicio de teléfono celular también ha funcionado de manera irregular, pues los incendios dejaron fuera de servicio a docenas de torres.

El incendio individual más mortal en California se registró en octubre de 1933 y dejó 29 personas muertas.

 

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