Deprimido y con la preocupación de que tiene insulina para 10 días. Así transcurre las primeras horas tras las rejas el diputado nacional suspendido Julio De Vido en el penal de Ezeiza.

A la espera de una resolución del juez federal Luis Rodríguez que confirme o no la detención, su abogado Maximiliano Rusconi dio detalles de la situación que padece el exministro y de los próximos pasos en la estrategia de defensa. Por ahora, no solicitará la prisión domiciliaria por motivos de salud.

“Trascendió lo de la domiciliaria pero por ahora no hemos pedido nada”, dijo el defensor de De Vido en diálogo con radio Rivadavia. “Lo único que le avisamos al juez es que es insulinodependiente y de modo intenso. Es una persona que tiene que autoinyectarse entre dos y hasta siete u ocho veces por día, y eso no tiene horarios fijos. Le avisamos al juez que no le saquen esa insulina, de hecho, llevó insulina para unos 10 días”, reveló Rusconi.

En las imágenes que se difundieron de los momentos previos a la entrega se lo ve ingresando el edificio de Comodoro Py, cargando en sus manos un bolso de mano negro, donde llevaría el aplicador y medicaciones. Igualmente, su estancia de 4 hectáreas ubicada en el Club de Chacras Puerto Panal, de la localidad bonaerense de Lima, en Zárate, ya está lista para recibirlo.

El legislador sin fueros de 67 años se entregó el miércoles a las 15.10 en Comodoro Py. Tras una breve indagatoria ante Rodríguez en el cuarto piso de los tribunales, fue trasladado al Hospital Central del penal de Ezeiza, donde se sometió a estudios médicos. Allí, se habría comprobado una incipiente desmejora de su estado de salud. Rusconi contó que aún no lo pudo ver personalmente en la cárcel, pero dijo que no le “sorprende que esté deprimido porque, a mi juicio, es víctima de un conjunto de decisiones alejadas del estado de derecho”.

El extitular de Planificación quedó detenido por dos causas: una tiene que ver con irregularidades en las obras de remodelación de la mina de carbón de Río Turbio y la otra con sobreprecios en la importación de gas natural licuado (GNL). Como la mayoría de los apresados por presuntos casos de corrupción de los últimos meses De Vido se cree inocente, víctima de una persecución política. “Encarcelar sin elementos a una personas y enseguida enviar un mensaje de que si habla va a tener premios. Es moralmente espantoso, ¿qué significa? ¿qué se lo detuvo no por razones serias sino para obtener información y a cambio le damos ventajas? De Vido decidirá si tiene o no que contar cosas”, afirmó el letrado por otra radio.

Sin embargo, Rusconi aclaró por ahora que nadie le ofreció una atenuación de la acusación a cambio de inculpar a terceros. “No le han ofrecido nada, pero además conceptualmente me opongo, en esas situaciones no voy a entrar. Del diálogo que tengo permanentemente con De Vido ni si quiera nos hemos plantado esto”, dijo.

Según el abogado, Rodríguez debe definir si deja a De Vido tras las rejas, en el penal de Ezeiza o en el de Marcos Paz. “Tiene 48 horas para resolver sobre el mérito del asunto. Esperamos con convicción que el juez sea coherente con lo que viene resolviendo. Según sus anteriores convicciones debe concluir con un sobreseimiento o falta de mérito. Al juez le falta tomar un montón de indagatorias que ya estaban dispuestas: o no tiene sentido que las tome o hay que esperar que elementos aportan”, consideró.

Para el defensor, la detención es “una situación grave, que no es digna de festejo” porque se vulneró el Estado de derecho desde el Parlamento. “Los diputados dejaron instalado que cualquier denuncia de cualquier denunciante que esté instalada Comodoro Py puede autorizar, haya o no responsabilidad o llamado a indagatoria, puede generar que a un sujeto o detenga, con decir que puede obstaculizar la investigación”.

Por último, Rusconi dio detalles de los momentos previos a que De Vido se entregue y antes de la chicana a Elisa Carrió. “Cuando estábamos esperando la votación (del Congreso) lo que dijo es: ‘Quiero mantener mi perfil de seriedad frente a esto, presentémonos ya'”. Según el abogado, el diputado suspendido no vio la votación del desafuero, que terminó con 176 votos a favor. “No sé si la vio, se fue informando y se enteró por lo que yo le iba trasmitiendo por teléfono”, remarcó.