El ex presidente de la Sociedad Rural Argentina prestará juramento hoy a las 14:30hs. Las prioridades de su gestión: pequeños productores, agricultura familiar, economías regionales, mejorar la competitividad y eliminar la burocracia. Habrá un seguimiento del funcionamiento de los organismos descentralizados, en especial sobre cómo administran sus recursos

Hoy a las 14:30hs, en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, asumirá como nuevo ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere y de esta manera finaliza la gestión de Ricardo Buryaile, quién el jueves pasado rechazó el cargo de Embajador ante la Unión Europea que le había ofrecido el presidente de la Nación.

Desde su designación y hasta la semana pasada, Etchevehere trabajó desde un despacho en la rosada, manteniendo diferentes reuniones con funcionarios del ministerio, legisladores y dirigentes agropecuarios y definiendo los integrantes de su gabinete.

Una vez que se oficializó el nombramiento del nuevo ministro, todos los Secretarios y Subsecretarios que formaban parte del equipo de Ricardo Buryaile presentaron sus renuncias. La única indeclinable fue la de Daniel Asseff, que había sido designado por Buryaile como su jefe de Gabinete, en reemplazo de Guillermo Bernaudo. Este último de la mano de Etchevehere retorna al ministerio.

Luego de varios días de versiones y especulaciones, se confirmó que Guillermo Bernaudo será el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, luego que se lo nombrara como un posible reemplazo del electo diputado nacional por Entre Ríos, Atilio Benedetti, como Director del Banco de la Nación Argentina.

Bernaudo, llega a dicha Secretaría, para reemplazar a Ricardo Negri que estará el frente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). En el gobierno definen al organismo como “la madre de todas las batallas”, donde el presidente Mauricio Macri ya ordenó que aceleren los cambios, para contar con un organismo más eficiente, moderno y adecuarlo a las exigencias que debe cumplir para realizar la tarea de fiscalización de la cadena agroalimentaria.

Como Jefe de Gabinete de Agroindustria asumirá Santiago del Solar. Integró la comisión directiva de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), fue presidente de Maizar, desde donde tuvo un duro cruce con el ex secretario de comercio interior Guillermo Moreno por las restricciones para exportar maíz y hace poco tiempo había asumido como director de la Sociedad Rural Argentina.

Al frente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) estará Juan Balbín. También un ex integrante del Movimiento CREA. Muchos lo definen como “un empresario y técnico muy sólido en todo lo que hace y de un gran conocimiento por el trabajo que realizan las diferentes estaciones experimentales del INTA”.

El resto de las oficinas agroindustriales quedaría, al menos sin cambios por el momento, aunque podría definirse fusiones entre secretarias y subsecretarías para adaptarse a las necesidades de recorte en los gastos del Estado.

Desafíos de gestión

Una persona muy allegada al nuevo ministro y que colaboró en el armado de su gabinete, definió a Luis Miguel Etchevehere como una persona de una “fuerte vocación por los demás, y donde siempre resigna lo propio para dedicarse a los demás”, y agregó, “asumirá consciente que su proceso es una continuidad de lo que se viene haciendo en el ministerio, pero que seguramente le sumará su impronta personal, teniendo en cuenta que una de sus fortalezas es la cultura de trabajo en equipo y de hacerlo con personas idóneas”.

Las producciones que aguardan soluciones a sus numerosos problemas, aparecen las economías regionales y la lechería. Dos actividades con serios problemas de rentabilidad y muy castigadas por las malas políticas que se implementaron en los últimos años y por las condiciones climáticas adversas.

Una de las prioridades de la gestión del nuevo ministro, para que el sector agroindustrial pueda expresar todo su potencial, serán los pequeños productores, los integrantes de la agricultura familiar y las economías regionales. Es decir, trabajar por aquellos sectores que en la actualidad presentan mayores necesidades.

Para eso será fundamental gestionar en todo aquello relacionado a la competitividad. Etchevehere seguirá con esa línea de mantener reuniones sector por sector, producción por producción, como se viene haciendo con la mesa de las carnes. De hecho, hoy después de asumir y junto al presidente de la Nación, mantendrán un encuentro con los integrantes de la mesa de forestación y el jueves a las 15:30hs en Casa de Gobierno será el turno de la Mesa Sectorial Lechera, desde donde reclamarán medidas para finalizar con la crisis que involucra a productores y empresas.

Además, para mejorar la competitividad será importante tener una muy buena relación con las otras áreas del gobierno. Por ejemplo, con Transporte desde donde se ejecutan las obras que van a permitir reducir los costos de logística. Se aguardarán definiciones del nuevo ministro sobre la Resolución del ministerio de Energía sobre la baja en el precio del Etanol y como continuarán las negociaciones con Estados Unidos por el tema del Biodiésel.

Una de las principales preocupaciones de Luis Miguel Etchevehere y donde pondrá mucho énfasis, es combatir la burocracia, “hay que facilitarle las cosas al productor y simplificar los trámites. Esto es algo que insume mucho tiempo, aumenta los costos y donde se pierde el foco de lo más importante que es producir”, comentó una fuente cercana al ex titular de la SRA.

Desde el entorno del nuevo ministro también mencionan como una de las prioridades de la gestión, la apertura de nuevos mercados internacionales, “durante todo este último tiempo y como presidente de la rural, Etchevehere viajó mucho y en varias oportunidades acompañando misiones comerciales que organizó el gobierno nacional y eso le permitió aprender mucho y hoy conoce las necesidades de un mundo que demanda más alimentos y de calidad. Ante ese escenario la oportunidad de Argentina es enorme”, dijo una fuente del nuevo ministro.

Malestar y recorte presupuestario

La asunción se produce en un escenario de un fuerte malestar de buena parte de los productores rurales, entre ellos los de Buenos Aires y Córdoba, por el aumento del inmobiliario rural para compensar la baja en Ingresos Brutos. El último viernes los integrantes de la Sociedad Rural de Rosario alertaron que lo mismo podría suceder en Santa Fe, luego del acuerdo fiscal que los gobernadores firmaron con Nación.

Por otro lado, el Congreso se prepara para debatir el presupuesto del año próximo, que prevé un recorte presupuestario para Agroindustria, en medio de versiones sobre profundos cambios en el Inta y Senasa. Habrá un seguimiento del funcionamiento de los mencionados organismos y fundamentalmente sobre cómo se gastan los recursos.

Recordemos que los trabajadores del Inta se declararon en estado de alerta y asamblea permanente, luego que se conociera un informe del ministerio de Modernización que determina que en el organismo hay 782 trabajadores de más. Confederaciones Rurales Argentinas, una de las entidades que conforma la Mesa de Enlace, cuestionó la representatividad del diagnóstico y advirtieron que tanto el despido de personal como la baja en el presupuesto impactarían negativamente en todo el sector.

Esta semana, trabajadores del Inta, lanzaron una campaña de concientización pública en la página web, en la que expresan su preocupación por la información que trasciende en los medios de comunicación.

En una carta dirigida al director del organismo Héctor Espina, los trabajadores reclaman que “sean escuchados por los funcionarios que analizan y deciden el futuro del Inta”, y expresaron, “todos los días trabajamos para dar respuestas a todos los niveles de producción y rentabilidad; resolver problemas de enfermedades en plantas y animales, desde una huerta familiar hasta grandes extensiones de un solo cultivo; mejorar la productividad de un rodeo; hacer un uso eficiente de los recursos para producir más y mejores alimentos”.

Por último, a Etchevehere lo aguarda la negociación con Jefatura de Gabinete sobre un plan de recorte de entre el 15 y el 20% de cargos políticos, donde no se reducirán los ministerios, pero sí las secretarías de Estado, subsecretarías, direcciones y coordinaciones. Según publica hoy La Nación, con la puesta en marcha de este plan, “se pretende dar una señal de austeridad y eficiencia en la gestión”.

 

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