La medida será por una variación en los biocombustibles y suba del petróleo crudo. Se estima una suba de entre un 6%  y un 10%

Alberto Boz (Aire de SF)

“Nos tendremos que ir a acostumbrando a este monitoreo trimestral de todas estas variables que se están viendo, a lo que tenemos ahora que es la libertad total por parte de las petroleras a como mueven todas las variables que componen el precio del combustible”, expresó Alberto Boz, Presidente de la Federación Argentina de Expendedores de Combustibles.

En comunicación con Aire de Santa Fe, Boz explicó que “Este incremento será por una variación en los biocombustibles, y en lo que es el petróleo”, y aseguró que  “A ciencia cierta, no sabemos en cuánto puede replicar esto en el precio del surtidor y a partir de cuando lo implementarán las petroleras”.

Desde el sector, se manifestaron “expectantes” aunque ven con “preocupación”  las repercusiones que puede tener esta medida en el público consumidor, porque “esto impacta directamente en las estaciones de servicios, y por supuesto el público en general porque esto genera inflación y sabemos el efecto multiplicador que tiene el aumento del combustible sobre el índice general”, remarcó.

“Por un lado entendemos este aumento de barril de petróleo, y el aumento de biocombustibles pero no entendemos porque se beneficia algún tipo de sector y se perjudica a todo el público en general y, en especial, a las estaciones de servicios que estamos en una situación critica de rentabilidad”, sostuvo.

Cabe recordar, que el último incremento fue el 23 de octubre pasado, a las pocas horas de terminadas las elecciones. Al cumplirse un mes, la idea de las compañías sería avanzar en un nuevo incremento de entre el 6% y 10%.

En cuanto al impacto que la medida tendrá en el bolsillo de los consumidores Alberto Boz consideró que “Este aumento se nota en el menor consumo, lógicamente es una demanda inelástica, no es que va a desaparecer”. “Estamos hablando de necesidad, la gente no puede dejar de consumir pero si hay una cierta retracción en el consumo y crecimiento del uso de tarjetas de débito y crédito”, puntualizó.

En lo que va del año, la nafta súper subió un promedio de 18%, mientras que la premium escaló un 20% en el mismo período. El gasoil avanzó menos: entre 12% y 13%.