El líder intensifica su campaña mientras la justicia decide su futuro.

Gran favorito para las elecciones de 2018 a pesar de sus variados problemas judiciales, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva intensificó su campaña ayer con su tercera caravana del año, esta vez por los estados de Espíritu Santo y Río de Janeiro, mientras la justicia acelera el análisis de la apelación de su condena a nueve años y medio de prisión por corrupción.

Tras haber recorrido en agosto los estados del nordeste -bastión del Partido de los Trabajadores (PT)- y luego, en octubre, el populoso estado de Minas Gerais, Lula desembarcó por la tarde en Vitoria, capital de Espíritu Santo, para el primero de los actos de una semana agitada que acabará en la ciudad de Río el viernes. A diferencia de los recorridos anteriores, el nuevo viaje lo trae a un terreno donde su principal rival según las encuestas, el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, ha ganado muchos simpatizantes.

En tanto, en el Tribunal Regional Federal, en Porto Alegre, donde tramita la apelación a la sentencia dictaminada por el juez Sérgio Moro contra Lula por el escándalo de corrupción en Petrobras, el magistrado instructor de la causa, Pedro Gebran Neto, anunció que ya concluyó su parecer sobre el recurso.

De confirmarse la condena original, Lula quedaría inhabilitado para competir en las elecciones de octubre próximo. La expectativa es que la decisión final se conozca en el primer trimestre de 2018.

FuenteLa Nación
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