Se trata de uno de los líderes de Al Qaeda. El jefe y 80 de sus seguidores cayeron en una serie de asaltos en tres provincias del sur del país. También fueron capturados 27 militantes y se destruyeron cinco de sus bases.

Omar Khitab, uno de los líderes del grupo terrorista Al Qaeda en Afganistán, y 80 militantes bajo su mando murieron en una serie operaciones conjuntas realizadas en la última semana realizadas por Estados Unidos y las Fuerzas de Seguridad afganas en el sureste del país, según informó este martes una fuente oficial.

“Como resultado de estas operaciones conjuntas el dirigente más importante de este grupo, Omar Khitab, conocido como ‘Omar Mansour’ y 80 miembros de esta red murieron”, afirmó en un comunicado la principal agencia de inteligencia afgana, el Directorio Nacional de Seguridad (NDS).

La operación, que duró una semana y finalizó el viernes, tuvo lugar en al menos tres provincias afganas del sureste incluyendo Ghazni, Zabul y Paktia, apuntó el NDS.

Agregó que Khitab era el segundo líder más importante de la organización yihadista en el subcontinente indio, por detrás de Asim Omar, y el de mayor rango en haber sido eliminado en Afganistán.

Además, las fuerzas estadounidenses y afganas apresaron al menos a otros 27 miembros de Al Qaeda y cinco de sus bases fueron “completamente destruidas” durante el operativo.

El NDS afirmó que los miembros de esta organización yihadista están “directamente involucrados” en los ataques contra las tropas afganas y extranjeras en el país desde 2005.

Los integrantes de Al Qaeda “han estado actuando como consejeros y coordinadores de comunicaciones, y estaban entrenando a los talibanes en el uso de armamento pesado y sobre cómo llevar a cabo ataques nocturnos”, según la misma fuente.

Afganistán atraviesa un momento de intensificación de la violencia y uno de los más críticos desde la invasión del país por parte de Estados Unidos en 2001 para sacar del gobierno a los talibanes, acusados de dar cobijo al entonces líder de Al Qaeda, el fallecido Osama Bin Laden.

Desde el fin de la misión de combate de la OTAN en enero de 2015, Kabul ha ido perdiendo terreno ante los insurgentes hasta controlar apenas un 57 % del país, según el inspector especial general para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR) del Congreso de Estados Unidos.

Desde entonces tanto los talibanes como Al Qaeda e incluso una facción del Estado Islámico (ISIS, en inglés) han utilizado vastas zonas rurales del país como base de operaciones.

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