El presidente bajó su participación en el programa de la diva y ella criticó al Gobierno en una entrevista.

Al Gobierno le preocupa los rumores y trascendidos que hablan de un presunto malestar de Susana Giménez con Mauricio Macri. Lo suficiente como para apurarse a dejar en claro su versión como si se tratara de un tema de Estado.

La noticia del enojo de la figura de Telefé con el presidente cobró fuerza en las últimas horas. “Es una vergüenza que un jubilado gane siete mil pesos”, declaró la conductora en una entrevista publicada este martes en el diario Crónica. La nota, que fue tapa del matutino, se multiplicó durante el día en canales de televisión, programas de radio, en las redes y en los portales. Susana elogió al Presidente, al que calificó de honesto y justificó los ajustes, pero fue categórica con los planes oficiales para modificar el cálculo de las jubilaciones. “Hacer una reforma previsional para sacarle más guita me parece inhumano. Nuestros padres han trabajado toda la vida. Por Dios, esto es una estafa, porque han aportado toda la vida. ¿Adónde va tanta guita? Yo gasté hace poco 6.200 pesos de farmacia y no estoy enferma”, bramó la conductora.

La declaración coincidió con la negativa del Presidente de grabar un segmento en el último programa de Susana del año, un compromiso que había asumido en agosto pasado, cuando también desechó otra invitación similar. Aquella vez, la negativa se debió a la desaparición de Santiago Maldonado, que arrinconó al Ejecutivo, mientras la familia, asociaciones de Derechos Humanos denunciaban una desaparición forzada.

El presidente había acordado que participaría en el programa junto a la primera dama Juliana Awada y a la hija de ambos, Antonia. La emisión debía grabarse este martes, pero el lunes el vocero presidencial, Iván Pavlovsky, le comunicó al productor de Susana, Federico Levrino, que no sería posible.

Jorge Rial se apuró en señalar que la verdadera razón habían sido en realidad las declaraciones de Giménez. “Por esta tapa Macri le bajó la nota a Susana Giménez?”, tuiteó el conductor. Para medir la influencia del conductor basta ver la cantidad de seguidores en la red social, 3,67 millones. Es uno de los argentinos más populares en Twitter.

Giménez fue una de las primeras famosas que anunció que votaría por Macri antes del balotaje de 2015. El Jefe de Estado se lo retribuyó. Al primer programa al que asistió como Presidente fue al suyo, cinco días después de la asunción. A mediados de 2016, en el peor momento del Gobierno, la diva bancó al Ejecutivo. “Hay que poner el hombro”, dijo en el momento más sensible de la administración Macri. ¿Y ahora? ¿Se terminó el amor? En el Gobierno juran que no.

En el Gobierno, en cambio, señalaron que la verdadera razón es otra. “No era el momento, no era prudente que el Presidente diera una imagen liviana y relajada ahora”, dijo un funcionario muy cercano al mandatario. Se refería al contexto de la investigación por la casi segura muerte de los 44 tripulantes. Cuando Pavlovsky habló con el productor todavía no estaba claro cuándo Macri volvería a referirse al hecho. El mandatario finalmente volvió a romper su silencio sobre la tragedia hoy durante su visita a Entre Ríos.

En medio de las idas y vueltas, desde el Gobierno afirmaron que acordaron una eventual participación del Presidente en un programa especial de Susana, si la conductora hace un paréntesis en sus largas vacaciones.

El mismo lunes el presidente le envió un mensaje a Giménez explicándole los motivos de la ausencia. La diva le habría dicho al mandatario que entendía sus motivos.

La producción del programa también abonó esa teoría y trascendió que el canal podría emitir un comunicado al respecto, aunque finalmente desistieron. Comparaban la entrevista íntima del Presidente con otras que realizó Susana, por ejemplo, a Wanda Nara, en Milán.

En la entrevista con Crónica, Giménez, sin embargo, dejó otras críticas al Presidente. Responsabilizó al Gobierno por la insistencia con la grieta. “Supuestamente estaba terminada y ellos la volvieron a abrir. Es lamentable. Volvieron a establecer dos bandos, ellos y nosotros”, se quejó la conductora. Giménez también justificó su negativa a entrevistar a Cristina Kirchner en la campaña, una posibilidad que incomodó a varios en la Casa Rosada. “Yo no ataco a nadie, pero tampoco le puedo decir cosas lindas a Cristina. Yo creo que ella hizo un gobierno muy malo. No me iba a sentir bien”, dijo al respecto.

En el Gobierno insistieron en que Susana no estaba enojada. “Contestó a su manera, como es ella. ¿qué otra cosa iba a decir?”, sostuvieron.

En el macrismo no es mala palabra el mundo de la farándula. Por el contrario, creen que les abre la puerta a un sinnúmero de hogares menos preocupados por la política dura. Este año, el mandatario había invitado a periodistas de espectáculo a la Quinta de Olivos. Participaron Ángel de Brito, Luis Ventura, Marcelo Polino, Carlos Monti y Mariana Brey. Mirtha Legrand fue la única que transmitió un programa desde la residencia oficial, cuando no se privó de criticar en duros términos al dueño de casa.

FuenteClarín
Compartir

Comentarios