El responsable de innovación de la plataforma revela cuáles son las claves del suceso de la compañía y explica por qué el argentino fue uno de los mercados más difícil de conquistar.

Con más de 100 mil suscriptores en todo el mundo, Netflix se encuentra en el podio de los servicios de contenido por streaming, un reinado que comienza a estar amenazado por una competencia cada vez más fortalecida, como Amazon Video o Hulu. En este panorama, la compañía ha decidido profundizar su fórmula de éxito: extender el catálogo de producciones originales y seguir invirtiendo en innovación. Sin embargo, existen algunos secretos poco conocidos sobre la forma en que logran cautivar a su audiencia, como la manera en que realizan recomendaciones o cómo abordan a su audiencia infantil, que su responsable de innovación, Todd Yellin, le reveló a La Nación.

Para el ejecutivo, Netflix comprendió que es necesario destinar todo el esfuerzo y dinero posible en entender mejor a la audiencia y ofrecer una experiencia personalizada del servicio, aunque se mostró reacio a compartir esa información con otras plataformas ya que considera que de ese modo se podría ver vulnerada la privacidad de los usuarios. Además, confesó que algunas de las medidas de Netflix, como poder descargar el contenido para ver sin conexión a Internet, fueron pensadas para países como la Argentina, que se mostraron inicialmente reacios a pagar por el servicio. Aquí, cinco secretos revelados de la nueva meca del entretenimiento:

Las recomendaciones son la prioridad

“En los últimos años hemos cuadriplicado nuestro catálogo… eso significa que tenemos muchísimos títulos y que existe una amplia variedad de propuestas, lo también se ha convertido en un gran desafío. Ponemos muchísimo esfuerzo en entender cómo las personas descubren nuevo contenido en la plataforma y en poder lograr que las recomendaciones sean relevantes”, aseguró Yellin, quien destacó que existen cientos de miles de portadas personalizadas de Netflix, especialmente pensadas para cada usuario.

Estas portadas incluyen sólo recomendaciones que surgen de numerosos algoritmos que analizan nuestros hábitos de consumo y los comparan con los otros 100 millones de suscriptores, para crear un perfil personalizado y que, según se jactan, rara vez se equivoca. “Cuando alguien quiere ver alguna serie o película y no sabe cuál, sólo debe guiarse por nuestras recomendaciones”, asegura.

El desafío: el usuario que ingresa por primera vez

Con tanto esfuerzo puesto en las recomendaciones, es natural que el mayor problema para la compañía sea qué hacer con aquellos suscriptores de los cuales los algoritmos no tienen ninguna información. “Toda nuestra experiencia de usuario se basa en recomendarte lo que sabemos que te va a gustar, basado en qué títulos disfrutaste antes. Pero si es tu primera vez con Netflix, necesitamos un poco de ayuda”, confesó Yellin.

“Es por eso que a los debutantes les mostramos una docena de títulos -que incluyen muchos géneros, como dramas, terror y dibujos animados- y le pedimos que nos señalen qué vieron y les gustó. Después, qué cosas les gustaría ver, como por ejemplo Stranger Things, y con eso armamos una portada que va a ir perfeccionándose a medida que uno vaya viendo más títulos”, completó.

Los algoritmos y los gustos de niños y adolescentes

“Con el tiempo nos dimos cuenta que los niños no se comportan como usuarios adultos y tuvimos que ajustar nuestros algoritmos y fórmulas para respetar eso. Hasta los tres años, pensamos que son los padres los que eligen el contenido, así que está pensando para ellos; luego ya lo usan solos y le mostramos una portada que no tiene casi texto, sino sólo imágenes de los protagonistas y colores vivos. Luego, cuando llegan a la adolescencia, reciben una portada que se parece a la de los adultos, pero con un filtro que impide que vean series violentas, con contenido sexual o de terror”, ejemplificó el ejecutivo de Netflix.

Pero no se trata sólo de cómo se presentan los contenidos, sino que la manera en la que los más chicos disfruta de sus contenidos favoritos también es profundamente diferente: “Los hábitos de los niños son muy distintos de sus padres. Por ejemplo, les encanta ver una y otra vez el mismo episodio o la misma película. Tuvimos que crear algoritmos que entiendan eso y ofrezcan repetir el contenido, algo que para adultos no hubiese sido muy inteligente”.

No piensan cruzar datos con otras plataformas

“Nosotros no estamos en el negocio de la publicidad, así que no nos interesan los datos de los usuarios más allá de poder darles una mejor experiencia. Cuando uno cruza información con otras compañías, aparecen temas delicados vinculados con la seguridad y la privacidad. Con eso en mente, nos parece que un entrecruzamiento nos aleja de nuestros objetivos y no vale la pena”, explicó Yellin.

A la conquista de los argentinos

“Cuando en 2011 le dije a un amigo argentino que pensábamos lanzar aquí el servicio me aseguró que sería un fracaso, ya que la piratería reinaba y no parecía que fuese a ser una tendencia fácil de revertir. Y, de hecho, la Argentina fue uno de nuestros mercados más complicados, porque parecía haber una cierta resistencia, pero una vez que comenzamos a tener contenido propio, logramos conquistarlos”, reveló el ejecutivo.

Pero ése no fue el único obstáculo: en nuestro país, y en toda la región, la calidad de conectividad es mala y eso también complicó las cosas para el gigante del streaming. “Fue un desafío poder traer una experiencia satisfactoria a zonas en donde aún hace falta mucho para poder estar bien conectados. La funcionalidad de poder ver contenido descargado, por ejemplo, lo pensamos para públicos como el argentino. Es por eso que invertimos mucho dinero y tiempo en poder ofrecer la mejor transmisión incluso en condiciones que no son óptimas”. Según contó, la opción de descargar contenido para ver sin conexión a Internet fue creada, justamente, para países como la Argentina, en donde cada vez más gente ve series en la vía pública.

FuenteLa Nación
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