En un hecho sin precedentes, hace unos días, el gobierno de Mauricio Macri revocó sin fundamentos las acreditaciones otorgadas por la Organización Mundial de Comercio a más de 43 expertos de todo el mundo que participarán a partir del domingo en la cumbre ministerial en Buenos Aires. A pesar de las críticas de la propia OMC, hoy empezaron a poner en práctica la prohibición de ingreso al país. Un experto noruego fue y una periodista británica fueron deportados. En el caso de Burch fue expulsada a pesar de que la Justicia le había otorgado un hábeas corpus.


La periodista británica Sally Burch habló hoy desde Ezeiza, donde está demorada sin que la dejen ingresar a la Argentina, y a la espera de ser deportada a Ecuador. “Pienso que es una actitud poco democrática del gobierno de Argentina que no quiere que estemos en la Organización Mundial de Comercio”, afirmó Burch, cuya deportación sería la segunda en menos de 24 horas, tras el caso del noruego Petter Titland, enviado a Brasil.

A la británica le ignoraron un hábeas corpus presentado por ella, mientras que el CELS había intentado presentar uno preventivo ayer, que fue rechazado por la justicia federal. Recién esta tarde la Cámara Federal de La Plata le dio curso a un nuevo pedido del CELS, cuando la periodista ya estaba rumbo a Quito.

Soy periodista británica y estoy siendo rechazada para entrar en la Argentina. Soy parte de un grupo de 60 personas que no pueden participar de la cumbre de la OMC”, explicó Burch. El grupo al que alude es el que vetó el gobierno de Mauricio Macri para poder ingresar al país durante la reunión de la OMC que arranca el próximo lunes.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) presentó pedidos de hábeas corpus y de acceso a la información pública en busca de precisiones sobre la inédita decisión del gobierno de denegar la acreditación a más de 60 integrantes de organizaciones de la sociedad civil para la reunión ministerial de la OMC

“Cuando llegué a Migraciones dije que entraba como turista y aparecí en una lista que no podía entrar”, contó Burch a Radio 10. La periodista, que reside en Ecuador desde los años 90, interpuso un hábeas corpus, y calificó como “actitud poco democrática” del gobierno argentino el que las ONGs no puedan estar en el país durante la cumbre.

Según el Gobierno, Burch dijo que venía en viaje de turismo, no de trabajo. También alegan que no traía pasaje de vuelta y que hubo una infracción al artículo 35 de la Ley de Migraciones. Ese artículo dice: “En el supuesto de arribar una persona al territorio de la República con un documento extranjero destinado a acreditar su identidad que no cumpliera las condiciones previstas en la legislación vigente, y en tanto no se trate de un reingreso motivado por un rechazo de un tercer país, se procederá al inmediato rechazo en frontera impidiéndosele el ingreso al territorio nacional”.

Burch confirmó que “ahora me dicen que me ponen en un vuelo de regreso a Ecuador y no hubo respuesta del hábeas corpus”. Allí se desempeña como directora ejecutiva de la Agencia Latinoamericana de Información. Suele participar en programas sobre comunicación y feminismo.

La deportación de Titland generó críticas de la Unión Europea en una carta enviada por el área de Comercio del bloque continental. Burch es el segundo caso, en medio del repudio a la medida migratoria.

La periodista había publicado el 23 de julio pasado en el suplemento Cash de Página/12 una nota titulada “Nueva forma de colonización”. Su tema, hace cinco meses, era la cumbre que quiso venir a presenciar.