No vetará la norma que prohibió el uso del herbicida, pero tampoco la aplicará. Eleva hoy una propuesta “más amplia y superadora”.

La intendenta Mónica Fein no vetará la ordenanza que prohíbe la utilización del glifosato en Rosario, pero aclaró que tampoco la aplicará. La titular del poder Ejecutivo local adelantó que hoy enviará al Concejo Municipal un mensaje con una propuesta más amplia y abarcadora, que entiende como una instancia superadora, para que se rediscuta la problemática de la producción de alimentos orgánicos en la ciudad dentro de ese espacio deliberativo.

“Con este mensaje, en primer lugar queremos ratificar la vigencia de la ordenanza 8871 del 2011, que es muy completa y la estamos llevando adelante en sectores periurbanos de la ciudad”, remarcó la intendenta, quien agregó que “además planteamos que restringir el uso de un solo producto deja la duda sobre otros, inclusive más nocivos, sobre si pueden ser aplicados”. En este marco, la mandataria comentó que “con el objetivo de cuidar la salud de las personas y hacer una producción más sustentable, vamos a proponer que las 800 hectáreas que tienen pequeñas producciones frutihortícolas en las zonas periurbanas puedan convertirse en una práctica ecológica en el termino de tres años”.

Fein confió que para eso se creará el programa Cinturón Verde. “Estará destinado a pequeños productores, vulnerables, para que puedan tener el acompañamiento del Estado en el financiamiento, la capacitación, la venta y la comercialización, en este cambio de modelo productivo”.

En ese sentido, aseguró que el programa alcanzará “la totalidad del borde periurbano de la ciudad, que son sólo 800 hectáreas de las 17.600 que tiene la ciudad”. Sobre este tema, Fein destacó que debe entenderse como “sector periurbano”, ya que “Rosario no tiene área rural”.

Y explicó que ese borde está compuesto por 1.300 parcelas de distintos tamaños, que en su mayoría pertenecen a pequeños productores.

“Creo que este tema no tuvo un tratamiento suficiente en el Concejo, por eso entendemos que tiene que volver para generar un debate más serio y profundo”, resaltó con énfasis.

“Yo esperé hasta el día jueves, que era la última sesión ordinaria que tuvo el Concejo anterior, para ver si surgía algún replanteo en el tema. Y eso no se dio y no hubo acuerdos”, confesó la mandataria.

Y explicó: “Decidimos mandar un mensaje al Concejo para poner las cosas en el marco normativo que tiene hoy Rosario. Porque la ordenanza que se aprobó recientemente por unanimidad, no genera un marco adecuado de lo que pasa en Rosario, y no tiene en cuenta la ley vigente en la ciudad. Y además posee muchos errores legislativos y técnicos”.

En la misma dirección, precisó: “Además de la ley provincial actual, la ciudad en 2011 fijó la ordenanza 8871, donde se define el límite agronómico, y los circunscribe a sectores de una extensión de 500 y 3 mil metros, donde se precisan las condiciones de utilización fitosanitarias”. Mientras advirtió que “en la planta urbana, los prohíbe claramente. Y que eso quiere decir que en el 82 por ciento de la ciudad, hay restricciones contundentes, totales”.

Al momento de argumentar su postura, Fein remarcó que “esta problemática afecta al sector periurbano, que son pequeñas superficies en los bordes de la ciudad. Que no son áreas rurales, y son lugares donde se vienen cumpliendo las tareas que indica la ordenanza 8871, que ya plantea cambios en la manera de producción frutihortícola hacia una práctica agroecológica”.