El diputado Luis Florido, uno de los negociadores del arco antichavista, dijo que existe la posibilidad de que “se concreten unos acuerdos” este viernes, aunque no especificó de qué temas se trata.

El régimen de Nicolás Maduro y la oposición de Venezuela continúan este viernes en la capital dominicana el diálogo tras las negociaciones celebradas a inicios de este mes que concluyeron con avances, aunque no se anunció ningún acuerdo.

El canciller dominicano, Miguel Vargas, afirmó que todo está listo para que las negociaciones culminen “con una solución democrática, pacífica y estable a las divergencias existentes entre el Gobierno y la oposición de ese país”.

“En nombre del Gobierno dominicano, del presidente Danilo Medina y del mío propio valoramos la confianza que han depositado en nosotros las partes, al escogernos como árbitros para zanjar sus diferencias”, añadió.

Al término de las reuniones celebradas los pasados 1 y 2 de diciembre, el presidente dominicano, Danilo Medina, anfitrión del diálogo, destacó que se avanzó “en profundidad” sobre los seis puntos de la agenda, y dijo que ambas partes se volverían a reunir el 15 de diciembre con el objetivo “de lograr un acuerdo definitivo”.

Desde Caracas se informó que el diputado Luis Florido, uno de los negociadores de la oposición en el diálogo político, dijo que existe la posibilidad de que “se concreten unos acuerdos” este viernes “pero también hay una posibilidad de que no haya acuerdos”.

“Lo que sí tiene que tener claro el pueblo venezolano es que nosotros no vamos a firmar un mal acuerdo ni un acuerdo que perjudique a los venezolanos”, añadió.

A este diálogo -al que se oponen líderes opositores como María Corina Machado o Antonio Ledezma- acuden los partidos con más diputados de la oposición venezolana, con la esperanza de lograr garantías electorales de cara a los comicios presidenciales previstos para 2018.

También solicitan la apertura de un canal humanitario que permita el envío de medicinas y alimentos, un cambio en la composición del Consejo Electoral, la liberación de los encarcelados que consideran “presos políticos” y la restitución de unos poderes constitucionales de los que fue despojado el Parlamento.

Por su parte, el Gobierno de Nicolás Maduro pide el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre algunos de sus funcionarios y portavoces oficialistas ya han señalado que no aceptarán un canal humanitario o un cambio de integrantes del Poder Electoral.

Las conversaciones contarán con la participación de los países acompañantes del proceso, representados por sus cancilleres, así como del ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Chile y México son los países observadores del diálogo a instancia de la oposición, mientras que Bolivia y Nicaragua y San Vicente y Granadinas son los invitados por el Gobierno de Nicolás Maduro.