Los indicadores de pobreza marcan aumentos de precios superiores a los promedios. En noviembre, hicieron falta $ 6569 para no caer en pobreza extrema.

Para no caer en la pobreza una familia de cuatro integrantes, esto es una pareja y dos hijos menores, necesitó en noviembre $ 16.027,98, según los últimos datos oficiales, determinados a partir de la Canasta Básica Total (CBT) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y que incluye el alimentos, indumentaria y servicios. Esta canasta se ubicó en noviembre un 2,2% por encima de octubre pasado y fue 22,1% superior a la registrada en noviembre de 2016. EL IPC de noviembre había arrojado 1,4%.

Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la cantidad mínima de alimentos que necesita el mismo grupo familiar para subsistir y por lo tanto determina la línea de indigencia, trepó en noviembre a $ 6568,85. El último valor de la CBA tuvo en el undécimo mes del año un incremento del 2,2% respecto del mes anterior y 20,6% comparado con noviembre del año anterior.

En enero de este año, la canasta que determina la pobreza se ubicaba $ 13.323,62, mientras que la canasta básica total que determina la indigencia estaba en $ 5528,47.

La Canasta Básica Alimentaria incluye pan, arroz, galletitas, harina de trigo, fideos, papa, azúcar, legumbres (lentejas, arvejas), hortalizas (acelga, cebolla, zanahoria, lechuga, zapallo), frutas y carnes (vacuna, pollo, pescado). También fiambres, huevo, quesos, leche, yogur, manteca, café, aceite y sal.

Para el Indec la Canasta Básica Alimentaria toma en cuenta los requerimientos de kilocalorías y proteínas imprescindibles para que un varón adulto, de entre 30 y 60 años, desarrolle una actividad moderada y cubra sus necesidades durante un mes. Los alimentos y las cantidades fueron determinadas tomando en cuenta los hábitos de consumos de la población según la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENGHo). En cuanto a la Canasta Básica Total, a la canasta alimentaria se suman bienes y servicios no alimentarios.

De acuerdo a los últimos datos relevados por el organismo oficial de estadísticas el índice de pobreza alcanzó en el primer semestre del año a 28,6% de los habitantes de los centros urbanos que ocupan el 20,4% de los hogares. Entre ellos el 6,2% de las personas es indigente, lo mismo que 4,5% de los hogares. Es importante aclarar que esta medición se ubica por debajo de lo registrado en igual período de 2016, cuando se informó que 32,2% de la población era pobre y 6,3% indigente.

El Indec realiza el relevamiento en 31 aglomerados urbanos, que abarcan un universo de 27,4 millones de personas, distribuidas en 8.867.256 hogares. Según el último relevamiento, la pobreza alcanzó en el primer semestre a 7.838.005 personas distribuidos en 1.807.590 hogares. Allí, se encuentran también el 1.704.883 personas indigentes que habitan en 400.146 hogares.