La directora de obra social en Santa Fe, Jorgelina Ferreyra, explicó de qué manera se realizan las maniobras. A partir del ofrecimiento de beneficios, se les solicita a los jubilados y pensionados el número de cuenta bancaria y el CBU.

Jorgelina Ferreyra (LT10)

Según afirmó hoy la directora del Pami local, Jorgelina Ferreyra, se contabilizaron “más de 50 denuncias de la ciudad de Santa Fe, todas con el mismo procedimiento”, sobre la base de llamadas telefónicas. “Alguien se hace pasar por personal de Pami o por empleados de algunos sanatorios de la ciudad y se comunican con afiliados, o con sus familiares, con datos de las personas”, precisó en contacto con LT10.

De esa forma, a los afiliados se les ofrece “mejorarles el servicio de la obra social, brindándoles más sanatorios. También han ofrecido mejoras en el servicio de ambulancias por un costo que varía entre los 600 y los 800 pesos y les dicen que ese monto se va a debitar de la jubilación”, reveló la directiva.

Con ese argumento, a los pasivos se les solicita el número de cuenta bancaria e, incluso, el CBU en algunos casos. “Esto es gravísimo, es una estafa. Desde Pami no estamos haciendo ninguna campaña –recalcó Ferreyra–. No se pide dinero. Esto es una estafa y ya estamos haciendo denuncias penales”.

Lamentablemente, algunas de estas estafas se concretaron a partir de la entrega del número de cuenta.

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