Pero hay dudas sobre el proceso.

El ex presidente de Cataluña Carles Puigdemont llegó a un acuerdo con la izquierda republicana (ERC), uno de los partidos independentistas del Parlamento regional, para ser ungido nuevamente como jefe del gobierno catalán, pero su situación judicial abre una incógnita sobre cómo se concretará la investidura.

El acuerdo se logró anoche en una reunión celebrada entre Marta Rovira, dirigente de ERC y el propio Puigdemont, en nombre de la coalición Junts per Catalunña (JxCat), informaron hoy fuentes de las dos formaciones soberanistas más votadas en los comicios regionales de diciembre pasado.

El encuentro se produjo en Bruselas, Bélgica, donde Puigdemont se encuentra huido de la Justicia española que lo investiga por varios supuestos delitos relacionados con el proceso independentista catalán.

Por este motivo, estas fuerzas políticas estudiarán la posibilidad de investirlo a distancia, de forma delegada o “telemática” si no está presente, algo a lo que se oponen los partidos que defienden la unidad de España, reportó la agencia de noticias EFE.

La intención de Puigdemont es regresar a España -donde le espera una orden de detención- una vez ya haya sido ungido presidente.

El acuerdo también es para formar una mayoría de diputados independentistas en la Mesa (órgano de dirección) del próximo Parlamento regional, que se constituirá el 17 de enero. El presidente de la cámara legislativa regional sería de ERC.

En esos comicios, los soberanistas sumaron 70 legisladores, superando por dos la mayoría absoluta de 68. JxCat obtuvo 34 diputados, entre ellos Puigdemont, y ERC consiguió 32; el otro partido independentista, la CUP (radicales antisistema) logró cuatro escaños.

JxCat plantea una investidura “telemática”, que se podría hacer vía Skype, o bien delegar en otro diputado presente en el pleno la lectura del discurso de Puigdemont como candidato a presidente regional de Cataluña.

En este contexto, fuentes de ERC indicaron que estudiarán con sus servicios jurídicos la viabilidad de estas propuestas.

Mientras tanto, el ex vicepresidente catalán y líder de ERC, Oriol Junqueras, y el responsable de Interior, también diputados electos, permanecen en prisión preventiva sin fianza en España en la causa judicial que investiga a todo el anterior gobierno independentista.

Puigdemont y Junqueras habían concurrido en coalición en los anteriores comicios catalanes, en septiembre de 2015, y gobernaron juntos hasta ser destituidos por el Ejecutivo español el 27 de octubre pasado.

Otros miembros de ese gobierno están en libertad condicional en España o huidos también en Bélgica, y la mayoría de ellos resultaron elegidos parlamentarios en los comicios de diciembre.

La incógnita es cómo se garantizaría que los diputados electos que permanezcan en Bruselas o en prisión puedan votar en las sesiones parlamentarias.

En todo caso, queda descartada la opción de que la mayoría independentista bloquee la constitución del Parlamento no asistiendo a la sesión.

El Ejecutivo español, amparado en la Constitución, destituyó a todo el gobierno catalán justo después de que el Parlamento regional aprobase por mayoría una declaración a favor de la secesión unilateral.

Entonces, el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, convocó elecciones autonómicas, ganadas en minoría por los liberales de Ciudadanos (36 escaños), contrarios a la independencia.

FuenteTélam
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