Después de muchos años, Agustín Rossi decidió cambiar. Y no se trata, por cierto, de su fidelidad política al proyecto que encabeza la expresidenta Cristina Kirchner, que se mantiene intacta.

El jefe del bloque kirchnerista en la Cámara baja evidenció un fuerte cambio de look: se afeitó el bigote, una marca registrada de su personalidad. “Me acompañó siempre, observando con agudeza todo lo sucedido en estos casi 40 años. Te voy a extrañar, gracias por todo”, escribió el propio Rossi en su cuenta de Instagram. De inmediato comenzaron las especulaciones en las redes sociales: algunos atribuyeron el cambio a su proyecto de ser candidato presidencial de esa fuerza en 2019 y otros a intenciones de “olvidar” que como ministro de Defensa fue responsable de las reparaciones finales del submarino ARA San Juan, en 2014. Otros, con picardía, lo enlazaron con el romance que está viviendo el diputado con Carmela Moreau, hija del radical K Leopoldo Moreau y 23 años menor que el “exbigotudo”.

Mientras la mayoría de sus colegas del gabinete aprovechan las vacaciones para poner la mente en blanco y descansar, el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, se la pasó leyendo. El japonés Mitsuyo Kakuta, el francés Patrick Modiano, la española Almudena Grandes, el norteamericano Norman Mailer y el clásico Albert Camus fueron algunos de los ocho autores de los libros que eligió leer en 15 días y luego comentar a través de las redes sociales. No quedó claro qué pensará su familia del fanatismo literario del ministro, quien hoy volverá a la enloquecida rutina de la gestión.