La subsecretaria del área, Andrea Travaini, ofreció una serie de aclaraciones en torno al caso del chiquito de tres años acogido por Sergio Gigliotti y Cristina Morla en el marco del programa Familias Solidarias.

Andrea Travaini (LT10)

El caso del niño de tres años que fue acogido por Sergio Gigliotti y Cristina Morla, en el marco del programa Familias Solidarias, y que hoy deberá abandonar ese hogar después de casi dos años, mereció la expresión de Andrea Travaini, subsecretaria de Derechos de Niños y Adolescentes de la provincia. “El Estado nunca estuvo ausente porque el niño nunca dejó de estar bajo el cuidado del Estado. Familias Solidarias es un programa que tiene un equipo que acompaña a todas las familias, cuida y mira el vínculo, con lo cual el Estado nunca estuvo ausente”, aseveró este jueves la funcionaria en declaraciones a LT10.

En ese orden, planteó que “hace un año y siete meses, ese es el tiempo exacto de la medida de protección excepcional, que está bajo el cuidado del Estado, nunca dejó de estarlo –recalcó–, amén que transitoriamente haya sido acogido por una familia solidaria”.

Al ser consultada sobre los lapsos extendidos –teniendo en cuenta que se debe hallar un hogar en seis meses como máximo–, Travaini sostuvo que “hay plazos administrativos que exceden a esta Subsecretaría que tiene que ver con el control de legalidad y la declaración de estado de adoptabilidad de un niño o niña. Ese es el mensaje del Poder Judicial. No es un tiempo administrativo que el Ejecutivo pueda mejorar. Hay un parte que sí nos corresponde, pero hay otra que es claramente responsabilidad del Poder Judicial”, se fundamentó.

Asimismo, explicó que en este caso en particular no fue posible encontrar a la madre del niño para darle a conocer que el menor iba a ser declarado en adopción. “Lo más importante de esto es el derecho de un niño a tener una familia, eso lo que tenemos que preservar”, consideró.

La funcionaria también planteó que “no es el camino” de hallar una familia el hecho de que el chiquito permanezca con Gigliotti y Morla. “Cuando una persona se anota en Familia Solidaria sabía expresamente que era transitorio, que podía estar seis meses, como lo indica el compromiso firmado y se pueden extender esos meses. Y que este no es el camino para adoptar un niño. Hay una declaración jurada que se firma”, enfatizó.

Sobre el seguimiento de Familias Solidarias, la subsecretaria aseguró que “todo el tiempo vamos informando de lo que va pasando. Los chicos que estas familias alojan son niños vulnerados en sus derechos, fueron víctimas de malos tratos, de abuso, de abandono. Se hace un acompañamiento según la gravedad de la situación”. Con relación al vínculo afectivo que se crea entre la familia propiamente dicha y el chico o chica, Travaini planteó que “es necesario que ese vínculo se cree porque si no nadie podría cuidar a estos niños. Estas familias crean un vínculo, y cada familia lo tramita de manera distinta”, en referencia a la separación. Y postuló: “No podemos ir por fuera de lo que la ley establece”.

Finalmente, indicó que ahora se busca vincular al chico con su hermanito de ocho meses “para que ambos transiten este camino juntos en pos de una adopción”.

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