David Allen Turpin y Louise Anna Turpin podrían enfrentar cadena perpetua por “tortura y abuso infantil”, luego de que sus 13 hijos fueran encontrados en su casa de Perris, California, encadenados y hambrientos.

Este jueves la pareja recibió los cargos, según informó el fiscal del condado de Riverside, Milke Hestrin. Más tarde, en su descargo, se declararon “no culpables” de dichos cargos.

De mantenerse esas acusaciones, David, de 57 años, y su esposa Louise, de 49, se enfrentan a una condena de hasta 94 años de cárcel o cadena perpetua.

“Si son condenados por todos los cargos, se enfrentan a entre 94 años de cárcel y cadena perpetua”, precisó Hestrin.

La fianza para ambos fue establecida en 13 millones de dólares.

Las autoridades, por su parte, detallaron este jueves las terribles condiciones en las que permanecieron cautivas las víctimas.

Sus padres sólo les permitían darse un baño dos veces al año, y apenas recibían una ración de comida por día.

Los niños, que tienen entre dos y 29 años, fueron rescatados el domingo después de que su hermana de 17 años logró escapar y dar alerta al 911.

Rápidamente la policía llegó al lugar y encontró a los jóvenes encadenados a los muebles y acostados sobre su propia orina y heces.

“Muchas veces no eran desencadenados para poder ir al baño”, señaló Hestrin en una rueda de prensa.

Las autoridades señalaron que los niños se encuentran desnutrido, mientras que los médicos temen que puedan entrar en estado de shock.

Según consigna Daily Mail, el sábado pasado, horas antes de ser arrestados, la pareja se despidió de sus amigos, a quienes le comunicó que tenían pensado “salir de la ciudad”.

De acuerdo a lo apuntado por Hestrin, los malos tratos comenzaron cuando la familia vivía en Texas, pero “se intensificó con el tiempo” cuando se mudó a California.