La estadística surge de un informe realizado por el gobierno nacional y organizaciones sociales. Más de 3 millones de personas viven en asentamientos de emergencia.


El gobierno nacional lanzó un Relevamiento Nacional de Barrios Populares para identificar villas y asentamientos informales de todo el país, que incluye un informe poblacional detallado con el que se pretende conocer la realidad de las comunidades que allí habitan.

Los números del informe aún están en proceso de análisis, pero Infobae tuvo acceso a los primeros resultados: uno de los datos salientes es que en todo el país existen 4.228 barrios populares, que en conjunto ocupan un total de 330 kilómetros cuadrados. Esto es una superficie más grande que toda la ciudad de Buenos Aires, cuya extensión es de 203 km2.

Alrededor de 1.600 se encuentran en el conurbano bonaerense. Más de la mitad nacieron antes del año 2000 y casi un cuarto del total son posteriores a 2010.

El relevamiento refleja también que más de 3.000.000 de personas (un total de 800.000 familias) habitan en villas o asentamientos informales. Para comprender la magnitud de la estadística son útiles las comparaciones: el número es superior a la cantidad de habitantes que se registra en la mayoría de cada una de las provincias del país; sólo se puede equiparar con la población total de de Córdoba (3.308.876 personas) o con la de Santa Fe (3.194.537), de acuerdo a las estadísticas del último censo nacional.

Un barrio popular -de acuerdo a los parámetros del relevamiento- es aquel donde viven al menos 8 familias agrupadas o contiguas, en el que más de la mitad de la población no cuenta con título de propiedad del suelo ni acceso regular a dos (o más) de los servicios básicos: red de agua corriente, red de energía eléctrica con medidor domiciliario y/o red cloacal.

“Desde el Gobierno Nacional, junto a organizaciones sociales, estamos trabajando en un proyecto histórico para conocer y mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en los barrios populares de todo el país”, destacó Ramón Lanús, presidente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado y responsable del Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap).

Hasta el momento, se encuestó al 60% de los hogares identificados en todo el país. Los mismos vecinos de cada asentamiento -capacitados por quienes impulsan el estudio- son quienes llevan a cabo las entrevistas. Ya se relevó a más de 500.000 familias y fueron entregados 60.000 Certificados de Vivienda Familiar, una herramienta que les permiten a las familias acreditar su domicilio y acceder a servicios básicos como agua, cloacas, luz y gas.

El Renabap nace a partir de un trabajo en conjunto entre diferentes áreas del gobierno nacional y distintas entidades y organizaciones sociales como Cáritas Argentina, TECHO, Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

Un análisis previo realizado por la ONG TECHO -del período 2013-2016- reflejó que la mitad de las villas y asentamientos del país registraba un alto grado de vulnerabilidad y dos de cada diez, atravesaba una situación crítica.

Allí no ingresan ambulancias ni la policía, se inundan cuando llueve y se dificulta el acceso a los servicios básicos. Ese ranking lo encabezaban la villa Roca, en Berisso; Lapacho III, en Tartagal y La lagunita, en Rosario.

Los datos recabados en el nuevo estudio que realizó el Renabap continúan en proceso de evaluación; de allí surgirán precisiones sobre la población y la extensión de cada asentamiento y del perfil de cada una de las comunidades.