La aplicación es Strava, muy utilizada por los integrantes de las Fuerzas Armadas norteamericanas. Se Identificó un puesto clave en Afganistán.

Sí, todo puede pasar, nada es infalible. Aunque Estados Unidos invierta billones de dólares en mantener en el anonimato la ubicación de sus bases militares en países “peligrosos”, una simple app para correr puede tirar toda esa montaña de dinero a la basura.

Al menos una base ultra secreta que la principal potencia bélica del mundo tiene en Afganistán quedó al descubierto porque sus propios soldados utilizaron para entrenarse una famosa aplicación de running.

“Los datos sobre las rutas de ejercicio compartido en línea (Web) por los soldados norteamericanos se pueden utilizar para identificar las instalaciones en el extranjero”, resalta el diario The Guardian.

Así, con sólo chequear la aplicación se puede husmear sobre una base militar de Estados Unidos en la provincia de Helmand, Afganistán. Una información tan confidencial como clave que pone en peligro a los puestos de espionaje yanquis en esos países.

Los detalles fueron publicados por Strava en un mapa de visualización de datos que muestra toda la actividad rastreada por los usuarios de su aplicación, que permite a las personas grabar sus ejercicios y compartirlos con otros.

La aplicación se puede usar en varios dispositivos, incluidos los teléfonos inteligentes y relojes con rastreadores de fitness por GPS que son captadas por imágenes satelitales en cualquier ciudad del mundo.

Lo más curioso, es que este tipo de aplicaciones no tiene casi ningún usuario nativo en países como Afganistan, Siria o en la región de Africa Central. Por eso, cada vez que se activa desde esas zonas la App, es evidente que lo usa un extranjero: en este caso, los propios militares de EE.UU que salen a hacer ejercicio.