El plan de obras de infraestructura solventado a través del Fondo de Electrificación Rural superó sus objetivos iniciales y bajo esa modalidad tendrá continuidad. Se acerca una solución para esto, al menos por un tiempo, de las plantas de la firma Secco. En otro orden, los gremios lucifuercistas pidieron el inicio de paritarias.

El plan de obras de infraestructura que el Gobierno Provincial a través de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) se propuso a fin de fortalecer las redes eléctricas de los distritos rurales y pequeñas poblaciones del departamento Castellanos y otros distritos aledaños, tendrá continuidad en 2018.

Así se dio a conocer por parte del Directorio del organismo a los representantes de los siete sindicatos de Luz y Fuerza con ámbito de competencia territorial en la provincia de Santa Fe. Fue durante una reunión llevada a cabo en la sede de la EPE en Rosario, el viernes de la semana anterior.

En dicha oportunidad se hizo también mención a un monto ya invertido del orden de los 100 millones de pesos.

Se trata del conjunto de acciones enmarcada en los objetivos trazados a partir de la creación del Fondo de Electrificación Rural (FER). Conviene recordar que el mismo fue creado mediante la Ley Provincial Nº 13.424 y su aplicabilidad a un programa de inversiones para nuestra zona fue anunciada a comienzos del año pasado en la sede del Nodo Rafaela, como respuesta a los daños ocasionados por las tormentas en el verano anterior. En detalle, se trata de reparaciones y mantenimientos a las líneas eléctricas monofásicas y trifásicas y el recambio de sistemas hacia la modalidad conocida como “pre-ensamblado”. En la oportunidad apuntada, el anuncio mencionó una cifra que redondeaba unos 70 millones de pesos, que de acuerdo a la información suministrada recientemente ya ha sido superada, con creces.

La situación de Secco

Como adelantó en su momento en forma exclusiva este Diario a mediados de noviembre pasado, el Gobierno Nacional dispuso no renovar los contratos por el servicio de Generación de Energía Eléctrica Distribuida (GEED) y los de Unidades de Generación de Energía Eléctrica Móviles, contratos que vencieron el 31 de diciembre de 2017. En nuestra zona existen dos usinas, una ubicada en Rafaela -frente a la Estación de Residuos Clasificados- y otra en Ceres. La primera de ellas es operada por una docena de empleados desde 2009, cuando se puso en marcha, y su aporte se valora en los momentos de mayor demanda o en casos de emergencia.

El eventual cierre intespestivo de la usina traería aparejados dos problemas: la situación puntual de esos operarios, y en general una carencia de respuestas. Dicho de modo más concreto, podrían existir cortes de energía en los momentos “pico”, como los días de altas temperaturas que corren.

Como contracara, se sabe que los costos operativos de estas usinas y sus contratos dolarizados son muy altos. El Gobierno

Nacional ya no los quiere afrontar, y para la Provincia suponen también una carga pesada y además, imprevista. Las negociaciones tienden a generar prórrogas contractuales -con costo a cargo del Estado santafesino, hablándose de acuerdos semestrales-, mientras puedan ponerse en marcha otras alternativas. Entre estas últimas se baraja la puesta en marcha de plantas generadoras de energías renovables, que también absorberían a los empleados de Secco.

Paritarias

Según trascendió, durante el encuentro los directores de la EPE recibieron formalmente por parte de los sindicatos el pedido de reapertura de las negociaciones paritarias para el sector.

Al respecto CASTELLANOS consultó al titular del gremio local, Sebastián Beccaría, quien confirmó el dato. “Hicimos el pedido conjunto este viernes al Directorio, y esperamos que en las próximas jornadas podamos ya contar con las novedades respectivas”. “Por supuesto que conversamos sobre todos los temas que tienen que ver con la marcha de la empresa y de las prestaciones del servicio, pero nosotros ponemos especial énfasis en el cuidado del poder adquisitivo del salario de nuestros representados, y en este caso confiamos en poder acordar un aumento razonable y pertinente”. El dirigente rafaelino por último rechazó el tope impulsado por el Gobierno Nacional, al cual también le volvió a reclamar por la “injusta aplicación del impuesto a las ganancias, que en realidad es un impuesto al trabajo”.