Millones de virus y bacterias caen diariamente del cielo tras viajar cientos de kilómetros por la atmósfera donde habían ascendido por la dispersión del polvo en forma de aerosol y la pulverización del agua marina, confirmó un estudio publicado por el International Society for Microbial Ecology Journal.

La investigación, realizada por un grupo de científicos canadienses, estadounidenses y españoles, coordinado por la Universidad de la Columbia Británica, en Canadá, brindó una explicación sobre por qué “virus con una identidad genética muy alta se pueden encontrar en entornos muy distantes y diferentes”, señala el artículo.

El estudio fue concebido para evaluar cuánto material (entre virus y bacterias) es trasladado por sobre el llamado “estrato límite planetario”, la porción de la atmósfera que se extiende en los primeros 2-3 kilómetros de altura y está directamente influenciada por la superficie terrestre.

En esta altura (inferior a la que se desplazan los aeroplanos) las partículas pueden ser transportadas por muchísimos kilómetros.

Aprovechando los detectores instalados en España, en los montes de la Sierra Nevada, los investigadores descubrieron que cada día miles de millones de virus y decenas de millones de bacterias se depositan por metro cuadrado, describió la Agencia ANSA.

Las tasas de deposición del virus resultaron ser de 9 a 461 veces superiores en relación a la de las bacterias, además comprobaron que los “los virus podrían tener tiempos de residencia más largos en la atmósfera y, en consecuencia, se dispersarán aún más”.

“Unos 20 años atrás -explicó el virólogo Curtis Suttle- comenzamos a hallar virus genéticamente similares en ambientes muy diferentes del globo”.

Y concluyó: “Esta preponderancia de virus persistentes que viajan en la atmósfera probablemente nos explica el motivo: es bastante plausible que un virus suspendido en la atmósfera sobre un continente se pueda depositar en otro”.

FuenteDocSalud
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