Hasta ahora el Banco Municipal de Rosario percibe el 3 por ciento de comisión, que llegó a los $31 millones el año pasado. La banca nacional se llevará el 5 por ciento.

El gobierno nacional cobrará casi el doble de comisión financiera por la administración de la tarjeta del transporte público de Rosario. Con la llegada de la Sube para cancelar viajes en los colectivos urbanos de la ciudad, el Banco de la Nación Argentina percibirá el 5 por ciento de la recaudación del sistema. Hasta ahora el manejo está en manos del Banco Municipal, que recibe el 3 por ciento de los ingresos.

El año pasado, según datos oficiales, la entidad crediticia pública local recibió 31 millones de pesos, cifra que este año se iba a incrementar con el ajuste tarifario que debutó el 1º de enero y los ajustes trimestrales que autorizó el Concejo.

El dato, confirmado a La Capital por fuentes municipales y nacionales, se suma a la polémica generada en enero por la posible homologación entre el plástico federal y la tarjeta local Movi, que además permite cancelar viajes en taxis, estacionamiento medido y bicicletas públicas.

Finalmente la homologación no prosperó por incompatibilidad técnica y Nación anunció que en el transcurso del año llegarán los plásticos federales, nuevos puntos de recarga y 800 nuevas máquinas canceladoras. La inversión superará los 60 millones de pesos.

Se estima que la nueva tarjeta podría beneficiar hasta 380 mil rosarinos, quienes pagarán sólo el 45 por ciento de la tarifa. El grueso de los receptores del descuento serían dos grandes grupos: los jubilados y los beneficiarios de la AUH, sectores vulnerables.

Actualmente la tarjeta local Movi es administrada por el Banco Municipal de Rosario. La entidad crediticia local cobra al sistema de transporte urbano el 2,48 por ciento de la recaudación más IVA.

El presidente del directorio del Banco Municipal, Gustavo Asegurado confió a este diario que durante el año 2017 ingresaron a las arcas de la entidad “unos 31 millones de pesos” por la administración financiera de la tarjeta.

Ese monto representó “el 2,27 por ciento de los ingresos totales” que tuvo el Banco Municipal de Rosario a lo largo de todo el ejercicio contable del año 2017.

De todos modos el funcionario municipal aclaró que “el grueso de los 31 millones que ingresaron se destinó al pago de comisiones por la recarga de las tarjetas a los puestos habilitados, el mantenimiento de la red, logística y seguros”.

Según Asegurado, “el monto neto que le quedó al Banco Municipal por la administración de la tarjeta del transporte urbano no fue significativo para el balance anual”.

En el segundo semestre de año, cuando se pueda abonar sólo con tarjeta Sube los viajes del transporte urbano local, la administración del sistema quedará en manos de Nación Servicios, que depende del Banco de la Nación Argentina.

En base a la comisión que cobra esta rama de la entidad que conduce el economista Javier González Fraga en las ciudades del interior donde ya funciona la Sube, se estima que el porcentaje se elevará al 5 por ciento del total con IVA incluido.

Como además la recaudación total del sistema se incrementará por el ajuste tarifario que ya debutó en enero pasado y podría actualizarse en marzo, el monto total será bastante superior a los 31 millones que percibió en 2017 el Banco Municipal de Rosario.

Sin embargo, el balance para el Fondo Compensador del Transporte no será negativo ya que la tarjeta Sube llegará a la ciudad con más subsidios nacionales para darle el 55 por ciento de tarifa sin cargo a miles de pasajeros.

El control de esos millones de pesos, la distribución de los subsidios, la relación con las empresas privadas del sistema y el destino de información clave de los usuarios fue parte de la puja encendida que hubo entre Nación y el municipio a comienzos de año.

Las diferencias fueron superadas parcialmente días atrás cuando se acordó la implementación de la tarjeta Sube en el transporte local. La Movi quedará para cancelar viajes en bicicletas públicas, taxi y estacionamiento medido.