El Grupo de Lima enfrenta un dilema serio con Maduro: no lo invitó a la Cumbre, pero el bolivariano dice que irá igual “por aire, tierra o mar”. Temen que trate de armar una “Cumbre Paralela” como la de Chávez en 2005.

El imponente edificio de la Cancillería en Lima, en Jirón de Pampa al 500, vivió este martes un ajetreo especial, muy alejado de las pausadas formas diplomaticas: se analizaban diversas estrategias para enfrentar todas las secuencias en que podría derivar el conflicto planteado con el presidente venezolano Nicolás Maduro, al que ya se le avisó que no está invitado a la Cumbre de las Américas, en abril.

La situación que generó una de las feroces filípicas bolivarianas: “¿Me tienen miedo? ¿No me quieren ver en Lima? Pues me van a ver, porque llueva, truene o relampaguee, por aire, tierra o mar, llegaré a la Cumbre de las Américas con la verdad de Venezuela”, disparó Maduro. Semejante respuesta encendió todas las alarmas en Lima, donde ya se barajan los posibles escenarios si Maduro llega finalmente a Perú en esas fechas de 13 y 14 de abril, generando un conflicto de proporciones a nivel continental.

La advertencia a Maduro de que no estaba invitado a la Cumbre se dio como conclusión de la reunión de cancilleres del pasado martes, sin embargo este jueves Maduro en su apararición público mostró una carta que dijo era del presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, con fecha 11 de noviembre de 2017, en la que justamente lo invitaba a la Cumbre de Lima, a la que asistirá el prsidente estadounidense, Donald Trump, además del grupo de mandatarios del llamado Grupo de Lima.

La única reaccion oficial del gobierno peruano, ante el desafío de Maduro de ir a la Cumbre “llueva o truene”, fue la de la jefa de Gabinete Mercedes Aráoz, quién calificó a las palabras del mandatario venezolano como “agresiva”, al tiempo que remarcó que “un jefe de Estado no llega a un país sin una invitación, entonces él (Maduro) no puede llegar a pisar suelo peruano sin una invitación”.

La funcionaria dijo que “ni el suelo peruano, ni el mar peruano, ni el aire peruano puede ser invadido por una fuerza extranjera”, en una rueda de prensa en la ciudad norteña de Chiclayo, citando que la decisión de excluir al bolivariano de la Cumbre de abril “es una decisión compartida por el Grupo de Lima y es un política de Estado, porque esa ha sido la mirada del presidente (Pedro Pablo) Kuczynski”.

A casi dos meses de la cita en Lima, sin siquiera estar invitado, Maduro ya es protagonista estelar en el tema y la prensa limeña daba como posible que si efectivamente logra entrar a Perú, Maduro intente organizar alguna suerte de “Cumbre Paralela”, como hizo Hugo Chávez en octubre de 2005 en Mar del Plata, en ocasión de la visita de George Bush a la Argentina para asistir a la IV Cumbre Iberoamericana.