Vera. El agresor pedía que se suspendiera el resto de las carreras de caballos que se realizaban en la zona. En 2008, el jefe comunal de la misma localidad, Seco Encina, murió baleado por el dueño de un hipódromo.

El intendente de Vera, Reynaldo Fabbroni, fue amenazado de muerte por un organizador de cuadreras, que le exigía la cancelación de las otras carreras de caballos organizadas en las localidades vecinas y un blanqueo de su actividad. “Te voy a matar, ya vas a salir a la calle, ya te voy a encontrar afuera a vos y al otro, vas a ver”, le dijo Miguel Navarro a la secretaria de Gobierno Natalia Amaya sobre el mediodía del viernes pasado, en la sede del municipio, entre otra serie de amenazas, insultos y promesas de presentarse con armas.

La furia de Navarro se desató cuando Fabbroni le explicó que no tenía potestad para suspender las cuadreras organizadas en la zona, y mucho menos podía darle rango de hipódromo, tal como pretendía. Según explicó a El Ciudadano el propio intendente, Navarro, quien se encuentra detenido por amenazas y coacción agravada,  visitó varias veces el municipio en la mañana del viernes, y cada vez se manifestaba con más violencia, tanto en Mesa de Entradas como en reuniones con la secretaria de Gobierno y el propio intendente. Entre otras amenazas, habló de que traería armas al lugar, según la versión que dio a la Policía la empleada de mesa de entradas.

Triste memoria

El hecho en la ciudad del norte provincial (a 256 kilómetros de la capital) trajo rápidamente a la memoria la muerte del ex intendente de Vera, también radical, Raúl Seco Encina, asesinado a sangre fría el 23 de diciembre de 2008 en la entrada de un estudio de televisión por Héctor Tregnaghi, su enemigo político y dueño de otro lugar de apuestas, el hipódromo La Ilusión. Tregnaghi cumple una condena de veinte años de prisión. Las razones del asesinato fueron parecidas a las del hecho del viernes, porque el empresario pedía al intendente soluciones frente a la suspensión del hipódromo, algo que estaba por fuera del alcance de la máxima autoridad local.

Entre las apostillas de la puja política entre ambos, figura una elección donde Tregnaghi perdió frente a Seco por sólo 200 votos.

En 2014, la familia de Seco se quejó porque el ex empresario llevaba condiciones de detención que ellos consideraron vip, al ser trasladado de su destino original en Coronda, a un destino más cercano a su domicilio. Actualmente la familia de Tregnaghi sigue regenteando el hipódromo.

La trama del juego

Según explicó Fabbroni, las cuadreras están autorizadas por un juez, y deben ser organizadas por una entidad sin fines de lucro. A la vez, tienen un “concertador”, que en este caso es Navarro, quien se ocupa de poner el lugar y tramitar los permisos municipales, en relación a la presencia policial, entre otros requisitos. Hay apuestas. Las carreras son “mano a mano”, entre dos caballos.

Navarro había conseguido permiso para las carreras que se iban a disputar hoy, según narró el intendente, pero quería que Fabbroni suspendiera la que se había organizado en una localidad vecina, programada también para hoy.

Frente a la negativa, pidió ser habilitado como hipódromo, de manera de lograr un supuesto rango legal que lo pusiera por encima del resto de las cuadreras, y poder pedir así su cancelación. Claro está que estas prerrogativas están por encima del poder municipal. Pero Navarro no lo entendió así. Terminó preso por amenazas y coacción agravada.