Rosario. Tiene 20 años y junto con otros dos jóvenes está acusado por el crimen de Brian Chamorro, ocurrido en julio pasado en barrio Moderno. Sin embargo, los tres salieron libres hace nueve días: para el juez las pruebas son hasta el momento endebles.

Uno de los hijos de Ariel “Viejo” Cantero –fundador del clan que hegemoniza la banda Los Monos desde hace una década y media– recuperó la libertad la semana pasada junto con otros dos jóvenes en una causa donde están imputados por el crimen de Brian Chamorro, cuyo cuerpo fue hallado en julio último en el límite entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez. En la última audiencia, el juez valoró que, como las muestras de ADN tomadas no fueron aptas para realizar el cotejo, los indicios no alcanzan para mantenerlos presos.

Ariel Maximiliano Cantero tiene 20 años y le dicen Chanchón. Es uno de los 24 hijos de Ariel, conocido como Viejo y fundador del clan que tiene su base en el barrio La Granada de la zona sur. Chanchón vive en zona sudoeste.

Hacía tiempo que Chanchón, su cuñado Franco “Salteño” C., de 23., y su amigo Federico P., de 22, estaban enfrentados con Brian Chamorro debido a que tenían bocas de expendio de drogas en Rouillón y Juan XXIII al 5600 (ex Biedma), en el límite del Fonavi de barrio Moderno, según la hipótesis del fiscal Rafael Coria.

El 20 de julio del año pasado, los sospechosos junto con un cuarto que sigue prófugo iban en un Fiat Siena cuando se cruzaron a la mamá de Chamorro y se bajaron del auto: “Decile a Brian que saque los tres pibes que tiene –en referencia a ese punto de venta de drogas– o va a aparecer en un zanjón”, fue la frase que reforzó la hipótesis del fiscal sobre el móvil. Cinco días más tarde, un cuarteto –el mismo, según sospecha la acusación– fue a buscar a Chamorro al Fonavi y le pidió que bajara porque tenían que entregarle “la mercadería”. Esa fue la última vez que su familia lo vio.

A la mañana siguiente un cuerpo con ocho tiros fue hallado por trabajadores en el ingreso al Parque Regional Sur. Fue un NN hasta el 28 de julio, cuando su abuelo lo reconoció.

El 27 de septiembre, Chanchón y sus dos compinches fueron apresados. A las 48 horas, el joven, su cuñado y su amigo fueron imputados por homicidio calificado por la participación de tres o más personas y el uso de arma de fuego. Además, a Chanchón le endilgaron una tenencia de arma de fuego, que le incautó la brigada de Homicidios de la PDI en su casa de zona sudoeste. En la audiencia, el fiscal explicó que los homicidas también robaron la moto Yamaha YBR azul de Chamorro, la cual fue incautada, igual que el Siena. El juez Carlos Leiva admitió la acusación y dictó prisión preventiva por 60 días para el trío.

A finales de noviembre último hubo una nueva audiencia donde el juez Leiva resolvió mantener la prisión preventiva del trío hasta que estuvieran los resultados de un examen de ADN ordenado en la investigación del crimen. Allí el fiscal había dado a conocer nuevo material probatorio: hizo referencia a manchas que serían de sangre y pelos encontrados en el Fiat de Cantero en el que, según la teoría fiscal, fue trasladado el cadáver de Chamorro hasta el lugar en el que fue encontrado.

El defensor de los tres jóvenes, Fausto Yrure, rechazó la posible validez como prueba de esa muestra argumentando que Cantero se dedica a la crianza y venta de cerdos, por lo que tanto los pelos como la sangre encontrados “muy probablemente” pertenezcan a animales. “Siete pelos fueron los encontrados. Cinco de los cuales se determinó que son de animal, uno cuya procedencia no se pudo determinar y otro que tiene 27 centímetros de largo”. Según Yrure, no se corresponden con los de la víctima, que tenía pelo corto.

El viernes 9 pasado se realizó una nueva audiencia de prisión preventiva. El trío recuperó la libertad debido a que las cuatro muestras (una toalla con machas, dos gotas de lo parecía ser sangre en la alfombra del baúl y sobre un pelo) tomadas para hacer el cotejo de ADN no fueron aptas para hacer el examen. “La toalla arrojó que no era sangre y las otras no alcanzaron para hacer la comparación”, describió Yrure en diálogo con El Ciudadano.

Con esos resultados, el magistrado Leiva dispuso la inmediata libertad de los tres, quienes seguirán relacionados al proceso.

Causa en el fuero federal

A Chanchón le abrieron una causa federal en junio de 2015 luego de que personal de Gendarmería le incautara cuatro kilos de marihuana, algunos gramos de cocaína, un arma y seis mil pesos en bulevar Avellaneda al 5200, en el barrio La Cariñosa.