Hay un 63 % más de beneficiarios de Argentina Trabaja, pero no hay cupos para el municipio socialista. La Municipalidad reclamó sin suerte un programa para asistir a las mujeres víctimas de violencia.

Ellas Hacen es un plan social que tiene Nación destinado a mujeres en situaciones de vulnerabilidad. Rosario reclamó acceder a esta iniciativa para ayudar a un centenar de mujeres que pasan por año por los refugios municipales huyendo de la violencia machista. Pero para Rosario no hay cupo. Tampoco los hay para que los rosarinos ingresen en Argentina Trabaja, una ayuda que podía complementar el Nueva Oportunidad, un proyecto que capacita a más de 4.500 jóvenes para que aprendan un oficio. Sin embargo, otras localidades tienen mejor suerte que Rosario ya que cuentan con este beneficio. Un informe de Cheaquedo.com da cuenta de un gran incremento de estos planes en la era Macri, pero a pesar de ello no llegan a Rosario.

Las gestiones comenzaron con la asunción de Cambiemos. Desde diciembre de 2015, la Municipalidad de Rosario ha participado de distintas reuniones con funcionarios nacionales del Ministerio de Desarrollo Social que lidera Carolina Stanley. Laura Capilla, secretaria de Desarrollo Social del municipio, sostuvo que a principios de 2017 la estrategia fue ir con dos pedidos puntuales: la llegada de los programas Ellas Hacen y Argentina Trabaja. Ninguno de los dos se concretó hasta el momento.

Ellas Hacen no es cualquier programa, sino que ayuda a las mujeres en situación de vulnerabilidad.  La Municipalidad cuenta con dos centros de protección donde circulan unas 100 o 120 mujeres por año.  Capilla considera que este ingreso económico puede ayudar a rearmar la vida de las mujeres que estaban en situaciones de vulnerabilidad al irse de sus casas. “Lo cierto es que una de las problemáticas que nosotros tenemos es que a veces los aportes que el municipio hace en lo económico son acotados, entonces tratamos de hacerlo con alguna beca nuestra o algo con Provincia y el Ellas Hacen podía complementar por lo menos un par de meses que la mujer pueda rearmar su vida nuevamente”, sostuvo. Sin embargo, la respuesta ante el reclamo fue que no se había abierto ningún cupo aunque podían seguir charlando. Hasta ahora, no se firmó ni concretó ningún acuerdo.

Otros de los proyectos que nunca llegaron a Rosario es el Argentina Trabaja. Y según evalúa Capilla, sería la continuación de una iniciativa que tiene financiamiento local: Nueva Oportunidad.

“Los chicos del Nueva Oportunidad son una población objetivo para que puedan obtener el Argentina Trabaja después o mientras generan el Nueva Oportunidad. Eso es un proceso de discusión. Este programa provincial tiene que ver con llegar a los pibes que no están llegando, una vez que llegan y los capacitás, ¿después? Bueno, el Argentina Trabaja para nosotros es una buena herramienta para poder construir ese después con estos pibes, que no es fácil. Lo que decimos es que si el gobierno nacional le ofrece la cuestión económica del Argentina Trabaja, nosotros como Estado local acompañamos a que el proceso de ese joven se garantice”, explicó Capilla. En la ciudad, son 4.500 los jóvenes que participan de este programa.

La funcionaria agregó que lo que le plantean al Ejecutivo nacional es poder acordar juntos quiénes son las poblaciones objetivo que deberían recibir los beneficios nacionales porque son quienes más los necesitan. “No es que no hubo recurso puesto. Hubo recurso. Nosotros sabemos que en los barrios eso sucedió. Sabemos que hay familias que han recibido del gobierno nacional distintos equipamientos para mejorar su vivienda y demás pero que han tenido que ver en un marco no institucional. Por eso, nuestro planteo es que queremos construir con el gobierno nacional los diálogos institucionales que nos permitan pensar políticas sociales integrales y para todos por igual”, afirmó.

El programa Argentina Trabaja no renovó beneficiarios en la ciudad a pesar de estos pedidos. La justificación hace un año, según Capilla, fue que ya no había más cupos y no se abrirían en ninguna parte del país. Sin embargo, un informe de Chequeado.com publicado hace un mes demuestra lo contrario. En diciembre de 2015, la cantidad de beneficiarios era 107 mil: “En diciembre de 2016 el ministerio a cargo de Stanley tenía 140 mil personas incluidas en el programa Argentina Trabaja. Y en noviembre de 2017, último dato disponible, el número de beneficiarios llegó a 175 mil, un 63,7% más que los que había cuando Macri llegó a la Presidencia”. Si bien aún no hay fechas definidas este año, cuando se reanuden los encuentros, la Municipalidad insistirá con el reclamo de estos dos programas.

Otras de las iniciativas que no llegaron es el subsidio Manos a la Obra que se destina a quienes tienen “un proyecto productivo, comercial, industrial o de servicios en forma asociativa, en vías a formalizarse” o cuenten “con personería jurídica”. Los proyectos fueron presentados pero aún no hubo respuestas.

En cambio, obtuvieron algunos resultados con el plan Primera Infancia. Se trata de un programa que destina dinero a instituciones que trabajen con espacios para niños y niñas de 2, 3, 4 y 5 años. En principio, el municipio pensó en proponer a los centros de convivencia barriales pero el gobierno nacional plantea que no se trata de un financiamiento a espacios estatales sino a instituciones y organizaciones que provengan de la sociedad civil. En este marco, convocaron a las organizaciones con las que trabajan y cuatro de ellas presentaron sus proyectos, algunas de las cuales ya pudieron cobrarlos y otras están en trámite para hacerlo.

Sin datos oficiales

Laura Capilla destacó la falta de información que hay sobre las políticas sociales del Estado nacional. El municipio no pudo acceder a los números de beneficiarios de ningún plan ni programa a pesar del pedido explícito que hicieron durante las reuniones que tuvieron. La secretaria de Desarrollo contó que en aquella oportunidad les respondieron, de “forma informal”, que había cinco personas que cobraban el Argentina Trabaja desde antes de su gestión. “No pueden funcionarios nacionales responderles a funcionarios municipales que hay cinco beneficiarios”, relató con cierto fastidio.

Los reclamos por acceso a la información sobre políticas sociales surgieron también en abril del año pasado cuando hubo un recorte en la cantidad de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo -AUH-. Muchas personas, relata la funcionaria, se acercaron a la Secretaría para alertar que no estaban pudiendo cobrar la AUH. “En estos dos años, en relación a las medidas que viene tomando el gobierno, nos vamos enterando por los diarios o por la gente que llega. Esa es la información que tenemos. Estamos en los barrios, tenemos las instituciones, los 33 centros de convivencia barrial, los 11 polideportivos y los 80 centros de salud. Todo eso es una red institucional que hace que nos vaya llegando información cuando la gente viene y te dice ‘che me pasó tal cosa’; enseguida nos vamos comunicando para averiguar bien cómo es porque la idea es resolverles si hay un inconveniente”.

Por entonces, pidieron una reunión en Ansés: “Primero, nos ponemos a disposición de decirle «nosotros estamos en todos estos territorios, tenemos todos estos equipos, la verdad no está bueno que ustedes corten con un enter el beneficio a las personas. Si quieren dennos el listado de quiénes son las personas que ustedes creen que deben dejar de recibir la AUH y nosotros los vamos a visitar, hacemos un cruce de información, los vamos a ver». Porque si están cobrando la AUH es muy probable que estén participando de alguno de todos los programas municipales o provinciales. Nosotros con Provincia laburamos muy bien y tenemos sistemas donde hacemos cruce de información. Obviamente, nunca se pudo”, concluyó.

En este sentido, Capilla consideró: “Acá son las diferencias más políticas. Una cosa es cuando para vos las políticas sociales son un número y por filtro de un sistema cortás porque no presentó un certificado de escolaridad y cuando vos entendés que esos no son números, que son personas que detrás de ellas hay situaciones complejas y que si no lo presentó fue porque no llegó a la escuela, porque no pudo o por algo, o a lo mejor porque consiguió laburo y está en otra situación. Pero vos tenés que desandar ese camino porque en ese corte, en ese enter que se apretó quedaron algunos sin beneficios y la AUH es el único sostén para muchas familias”.

Según datos oficiales, en 2015 la cantidad de beneficiarios de la AUH a nivel nacional llegaba a 4.695.474, en enero de 2016 a 3.748.639 y en octubre de 2017 a 3.954.275. Lo que indica que de 2015 a esta parte hubo 741.199 beneficiarios menos. La caída de AUH puede darse por diversos motivos, como hijos que llegan a la mayoría de edad o familias no presentan la documentación correspondiente, pero Capilla afirmó que “no hay un cambio de la estructura social grande, entonces más o menos se va manteniendo” o eso debería suceder. Los datos son del Observatorio de Seguridad Social de Ansés que venía publicando informes mensuales hasta octubre del año pasado. En ellos se toman en cuenta los datos de enero de 2016 a esta parte, no publican cuadros comparativos que tomen en cuenta los números de la gestión anterior. Apenas están los números de AUH suspendidas en 2014 y 2015, de los años anteriores no hay nada. Los números de Rosario no se publican ni ahora ni durante la gestión anterior; siempre se calculaba un porcentaje estimativo. Sí los números de Santa Fe pero actualmente no se están publicando tampoco.

Trabajo coordinado

Diferente es el trabajo que realiza el municipio con Provincia, con la que comparte el mismo signo político. Allí sí hay cruce de información y trabajo conjunto en materia de políticas de Estado.

“Con Provincia tenemos todo lo que es la parte social de situaciones más complejas. Antes de pensar una estrategia, se hace toda una situación de cuáles son las relaciones, o cuáles son los procesos de esa familia en el territorio, si está yendo a la escuela, si tuvo alguna ayuda de Provincia, todas esas cosas las laburamos muchísimo. Además, tenemos espacios de discusión sobre dónde queremos que la políticas sociales vayan, y en estos dos años en un contexto nacional que no beneficia. Nos preocupa muchísimo porque lo que hoy el gobierno nacional va desarrollando impacta en los que menos tienen pero también va a impactar en los años que vienen en todas esas familias que van cayendo a los índices de pobreza”, consideró.

Frente a este panorama, el gobierno provincial y municipal está aplicando el Plan Abre y Plan Abre Familia. El primero tiene que ver con obras de infraestructura –se está realizando en 35 barrios– y el segundo con recorridas sociales –trabajaron en los barrios Santa Lucía, Polledo, La Palmera, Ludueña, Sorrento y Cullen, Las Flores–.