El gobierno del presidente brasileño Michel Temer no descarta intervenir con las Fuerzas Armadas la seguridad pública de otros estados, luego de haber decretado el viernes último que el Ejército se hará cargo directamente de la lucha contra el delito en Río de Janeiro.

Así lo aseguró hoy al diario O Estado de Sao Paulo el ministro de Justicia, Torquato Jardim, luego de enviar una delegación de especialistas en seguridad al estado de Ceará, nordeste, con índices de criminalidad mayores al de Río de Janeiro.

“A lo que tengamos por delante, el gobierno responderá dentro de sus límites de operaciones y de presupuesto. Este el compromiso del gobierno para enfrentar la guerra de seguridad pública que vive el país. Estaremos donde sea posible porque el delito es un asunto nacional”, dijo el ministro.

El funcionario añadió que la situación es diferente en Ceará que en Río de Janeiro y por eso no hay una intervención en ese estado y sí el envío de refuerzos a la policía local en Fortaleza y sus suburbios.

En diez días las funciones del Ministerio de Justicia se reducirán debido a la creación del Ministerio de Seguridad Pública determinada por Temer para su último año de gestión.

La intervención militar en la seguridad pública de un estado es un hecho inédito desde el fin de la dictadura militar, en 1985.