“Sé que por esto se van a enojar mucho”, avisó. Y además confirmó que su papá Diego irá a la boda.

Luego de su viaje a Dubai, donde voló para ver a su papá, Dalma Maradona (30) no volvió a hablar de su casamiento. La hija del Diez se fue a los Emiratos Árabes en medio de un escándalo: días atrás, Diego había anunciado que no iría a su boda.

Aunque ella negó haberlo ido a visitar para hacerlo cambiar de opinión, lo cierto es que Dalma tenía un claro objetivo: convencerlo. Por eso, para evitar cruces y problemas durante su estadía, esperó hasta el último día para hablar del tema.

“Sólo voy si invitás a Rocío”, le avisó el astro. Ella le contestó: “Si va ella, también tiene que ir Jorge Taiana (novio de su mamá, Claudia Villafañe)”. Diego se molestó: “No, entonces no voy”.

La semana pasada, el periodista Damián Rojo reveló en Intrusos (América, a las 13.30) que tras esa discusión el Diez le pidió hablar en privado a su hija, sin Rocío presente. “Voy a ir solo, pero Rocío no tiene que saberlo”, le habría dicho.

La versión llamó la atención: ¿Sería cierto que Maradona finalmente había aceptado la propuesta de su hija? Y sí, lo era. Porque, en su debut radial en radio Blue (FM 100.7)​, Dalma confirmó que su papá irá a su boda.

Lo hizo en medio de una divertida propuesta que Martín Reich, conductor de Un chino (domingos, de 10 a 13), le hizo a los oyentes: “Les pedimos que le den consejos a Dalma para su casamiento”, comunicó el periodista como consigna del día.

Así llegaron todo tipo de comentarios. “Tomar una pastilla para la resaca antes y una después”, le sugirió una mujer a la joven de 30 años. “Yo no tomo alcohol, pero gracias igual. Tomaré un trago, tampoco quiero desbarrancar”, le contestó ella, entre risas.

“Poné una cama saltarina”, le propuso un oyente. “Me divierte mucho, eh”, retrucó Dalma, sin descartar esa opción. Y, entonces, llegó la acotación clave: “No insistirle al novio todo el tiempo con las fotos y disfrutar”.

Rápido de reflejos, su compañero Santiago Maratea, le preguntó si en su boda habrá o no teléfonos permitidos. Y ella, sin vueltas, se sinceró: “Creo que no, con todo lo que eso implica, creo que va a haber gente que se va a enojar mucho”.

Y, entonces, como al pasar confirmó la presencia de su padre: “En realidad, (lo de los celulares) tiene que ver con que no quiero que nadie joda a mi papá ni nada de eso”, cerró.